Ladislao Aguado: St. Paul and The Broken Bones

Empezar una columna de música con un ‘desconocido’ como Bobby Long, implica el riesgo de, que, a lo mejor, uno no sabe a ciencia cierta por dónde seguir.

Porque, si en una primera columna se trataba de encontrar a alguien lo suficientemente sugerente y desconocido; en una segunda, tienes que llamar al mismo de antes, pero con unos cuantos amigos más.

Y, hablando de amigos, hace un par de años, intentamos otros amigos y yo montar un bar. Fue un éxito en casi todo, salvo en la cantidad de horas que le dedicamos. Tantas, que los viernes nos citábamos a las 4 de la tarde para olvidarnos del bar dentro del bar.

Uno de esos viernes —que a lo mejor fue un martes, porque entonces las semanas no eran tan exactas—, el escritor Antonio José Ponte me habló de St. Paul & Broken Bones.

¿Recuerdan que Bobby Long sonaba a chino?

Pues a chino me sonó St. Paul & The Broken Bones, cuando Ponte me dijo que tenían concierto en Madrid, que si no pensaba ir.

Lo miré desde el franco desconocimiento, dije que no, y esa misma noche compré Half The City.

Sé de algunas personas que obedecen la misma regla: si Ponte lo dice por algo será. Y yo la observo.

Todo lo que aprendí luego de St. Paul & Broken Bones está en Internet.

En lealtad al consejo de un amigo, dejo Half The City, el disco que compré esa noche y que es lo más parecido a los hermanos mayores de Bobby Long, si los tuviese:

PD: Lo primero que vi de St. Paul & Broken Bones:

(Puedes escribirme a dexclusivos@gmail.com)