Para los 3 o 4 esforzados agentes del «Aparato» que desde finales de los 80 han intentado tenazmente reclutarme como informador. Pero en especial para aquellos que analizaron la idea y la desecharon como improcedente. Muchas gracias, de todo corazón, por su realismo.

Texto escrito especialmente para la antología El compañero que me atiende.