El hambre, más allá de ser un desafío humanitario, se convierte en una herramienta política en manos de Estados autoritarios. Esta manipulación, encubierta bajo la sombra del control y la dominación, resalta la urgencia ética de priorizar el bienestar humano.
Marlene Azor: “Cuba, una hambruna latente y prolongada”
“Los funcionarios de la FAO y de la CEPAL se comportan como ‘compañeros ideológicos’ del gobierno cubano y no como funcionarios imparciales de organismos internacionales”.

