Cuando empujaba hacia arriba, su clítoris se frotaba contra una fuerza ciclónica, y cuando se dejaba caer, un peso descendía sobre su vientre y la hacía resoplar.
Stories
Un hueco de verdad
Yo sé que mami quiere matarla, romperle el pescuezo pelado y hacer sopa, arroz, comida para una semana, pero Javi le pidió que la cuidara.
El cuerpo sometido y la memoria en ‘Los cantos de Samael’
Whigman Montoya Deler reúne agua, hierro, madera, manos, clavos, casas, vientres, ojos, jaulas y ombligos, con los cuales construye una anatomía simbólica de la resistencia.
El suplicio de la rueda
Salgo con mi pedazo de ombligo seco en frasco / como quien lleva su porción de tierra.
La casa de las mariposas
Cualesquiera que fueran mis pensamientos no eran lo suficientemente profundos como para librarme del susto atado a cada estruendo.
Rezo por ti
La víctima solo tenía que escribir la petición, describiendo a detalle cómo quería que desapareciera el agresor.
Una criatura que me pertenece
No entiendo el fuego que te quema, / ni por qué me mojan tus hogueras.
Dulce de cereza
El plato fuerte puede ser una buena mamada, meter un dedo en el culo, un dildo a esos que tienen fantasías, dar un beso de tres, ponerle el bollo en la cara y que otro cliente haga de espectador.









