Ningún pueblo puede reconstruirse completamente desde la dureza. En algún momento toda sociedad necesita volver a sentir.
Ningún pueblo puede reconstruirse completamente desde la dureza. En algún momento toda sociedad necesita volver a sentir.
El sistema convierte la vida privada del individuo en el centro del debate, abandonando la gestión de lo común para centrarse en la fiscalización de los afectos.
Mai encarna a todas esas mujeres a las que la Historia les pasa por encima y, aun así, insisten en salvar algo del naufragio.
Ahora la frase oficial es más pequeña y más terrible: no tenemos absolutamente nada.
Mientras Trump incrementa la presión sobre la isla, el nieto de Raúl Castro se ha puesto al frente de sus negociaciones.
No es un libro contra la democracia. Es, más bien, un ensayo contra la superstición democrática.
Allí donde figuras culturales deben proteger sus privilegios coincidiendo con el juego clientelista del poder, no se puede hablar de libertad artística.
Los Estados tienen la responsabilidad primaria de garantizar el acceso efectivo a los alimentos sin discriminación, sin control político y sin instrumentalización.
¿Cuáles son las ideas revolucionarias de un joven de hoy en la cultura y en la sociedad?
Lam debía de tener muy claro que para ser aceptado en el ‘establishment’ cultural del Primer Mundo como artista cubano, debía estar en términos privilegiados con el régimen ‘revolucionario’.
Doctor House es Sherlock. Doctor Wilson es Watson. Eso lo sabe todo el mundo.
Una escritura donde la realidad, aun cuando abruma, termina por exaltar la voz de quien escribe.
Hypermedia Magazine convoca el I Concurso de Literatura Artificial “Piñera-Lezama in memoriam”, dedicado a imaginar Cuba después de la libertad.
Oraisa Estrada es activista afrocubana y una de las voces más incisivas en la denuncia del racismo estructural en Cuba.
Estados Unidos queda obligado por la moral y el derecho internacional a rescatarnos de una catástrofe humanitaria al estilo de Haití.
Lam debía de tener muy claro que para ser aceptado en el ‘establishment’ cultural del Primer Mundo como artista cubano, debía estar en términos privilegiados con el régimen ‘revolucionario’.
Llamarles fascistas a los partidos antisocialistas que existen en las democracias occidentales no pasa de ser un denuesto falaz.
Se presumen libertades, alegrías y narrativas de desarrollo que no se corresponden con el caos de las guerras, las censuras y la represión social disfrazada de respeto al otro.
Edel Rodríguez es un ilustrador cubanoamericano. Su trabajo se distingue por una síntesis visual poderosa y una mirada incisiva sobre la política contemporánea.
Ståle Wig, vivió en La Habana los años del deshielo con Estados Unidos, las reformas y la ilusión que se fue apagando. De esa experiencia nace ‘Havana Taxi’.
Cuatro jóvenes desafían a la dictadura desde dentro con Fuera de la Caja Cuba: arte, denuncia y libertad plena frente a la represión.
El sistema convierte la vida privada del individuo en el centro del debate, abandonando la gestión de lo común para centrarse en la fiscalización de los afectos.
Allí donde figuras culturales deben proteger sus privilegios coincidiendo con el juego clientelista del poder, no se puede hablar de libertad artística.
Los Estados tienen la responsabilidad primaria de garantizar el acceso efectivo a los alimentos sin discriminación, sin control político y sin instrumentalización.
¿Cuáles son las ideas revolucionarias de un joven de hoy en la cultura y en la sociedad?
“Si vas a correr un riesgo que podría meterte en problemas, causarte dolor real o incluso poner en riesgo tu vida, tienes que considerar honestamente el peor escenario posible”.
Quienes detentaron el poder en 1959 sabían muy bien qué puntos dinamitar dentro de la sociedad cubana para conseguir su propósito.
Una tarde, Lezama invitó a Edmundo Desnoes a la finca del poeta Gastón Baquero, en las afueras de La Habana, y allí le confesó su amor.
Imagino la sonrisa cómplice de los lectores aprensivos, el pasmo censor y el melindre que estas viñetas íntimas causarán en los guardianes de la moral.
Aunque les parezca un oxímoron a los que nacimos en la Cuba desgreñada y chusma que sigue siendo hoy.
¿Quién es Orestes Hernández? Nadie sabe, se fue a la guerra y necesita tener cuidado.
La historia de la música cubana no como quien da una conferencia, sino como quien le cuenta un secreto a un amigo al oído.
La canción era tan contagiosa que comenzó a ser interpretada por otros músicos sin permiso de Wilson, quien tampoco la había inscrito.