“Solución Democracia” es una videoserie producida por Hypermedia Live que explora el protagonismo de la mujer cubana en el espacio público contemporáneo. A través de entrevistas en profundidad, la serie se adentra en las trayectorias de mujeres que, desde distintos ámbitos, cuestionan narrativas oficiales y dejan una huella significativa en la sociedad cubana.
Cada entrega acerca a nuestros lectores y espectadores al trabajo de estas figuras, a sus experiencias vitales y al impacto social de sus acciones, tanto dentro de la isla como en la diáspora. El objetivo es contribuir a un diálogo necesario sobre ciudadanía, poder y los desafíos específicos que enfrenta la mujer en la Cuba actual.
En esta ocasión conversamos con Ana Sofía Benítez Sirvente, conocida públicamente como Anna Bensi.
Ana Sofía Benítez Sirvente es una creadora de contenidos y voz cívica emergente que, desde su experiencia cotidiana en Cuba, se ha convertido en una de las expresiones más visibles y reconocibles del pensamiento crítico joven en la isla.
Graduada como técnico en Prótesis Estomatológica, su irrupción en el espacio público no responde a una militancia orgánica ni a una formación política tradicional, sino a una decisión ética: negarse a normalizar lo que se vive en silencio.
Su tránsito desde contenidos culturales y de entretenimiento hacia la denuncia social marca un punto de inflexión generacional. En videos breves, claros y cuidadosamente argumentados, Anna Bensi desmonta algunos de los pilares simbólicos del discurso oficial —la educación supuestamente “gratuita”, la obediencia como virtud cívica, la censura como mecanismo aceptado— sin recurrir a la consigna ni al exceso retórico.
Esa sensatez discursiva, unida a una valentía poco común para su edad, ha generado un impacto profundo dentro y fuera de Cuba. En la isla, muchas personas reconocen en su voz una forma de representación colectiva: alguien que dice en público lo que durante años se aprendió a callar. En el exilio y la diáspora, su figura despierta una solidaridad transversal que valora su madurez, su claridad y el hecho de hablar desde dentro. En un contexto marcado por la polarización, Anna Bensi se ha convertido en un punto de referencia precisamente porque no grita, no exagera y no miente.
Como consecuencia de su activismo digital, ha enfrentado presiones institucionales, cortes arbitrarios de servicios, pérdida de empleo y advertencias directas por parte de las autoridades. Su caso confirma que, en la Cuba actual, incluso la exposición racional y contenida de la experiencia cotidiana resulta profundamente subversiva.
Su discurso se basa, según sus propias palabras en el hecho de que “el peor enemigo de la dictadura es la verdad”.










