Yo soy epiléptico. Tomo una pastilla a las 11 a.m. y otra a las 11 p.m. Esa pastilla está en falta por la pandemia. No la fabrican en Cuba. Antes de que cerraran aeropuertos y todo se volviera un caos, me aseguré pastillas para casi un año. Ahora casi se me están acabando. Pensar todas las mañanas en eso me lleva unos minutos.
Dosieres HM
Una sección dedicada a la Investigación, el Análisis Sociocultural, el Periodismo, las Ciencias Sociales y la Documentación Política. Porque creemos en otra forma de leer. En otra manera de entendernos.
Ocultarme frente a un enemigo invisible
Estoy explorando el universo de las distopías. Nunca me ha atraído mucho ese registro literario, que suele ser bastante deprimente, pero los últimos meses han sido demasiado sombríos. Así es que no me ha quedado más remedio que enfrentarme a la realidad e intentar deconstruirla a la luz de mi propia naturaleza que se empeña en ser optimista.
La maldita circunstancia de Internet por todas partes
Este año de sueños rotos y de muertes (el sueño de Malthus y la “profecía” de Bill Gates) ha dado extraños frutos. Escribí un poemario y un libro de cuentos (no sería nada extraño, pues tengo seis libros de cuentos publicados y seis poemarios, si no fuera porque son mi mejor poemario y mi mejor libro de cuentos).
La realidad siempre nos superará
Contrario a lo que se piensa, en lugar de padecer de una sobredosis de fantasía, los escritores de ciencia ficción solemos escribir sobre el mundo real. Nuestro secreto está en exagerar la realidad, sea cual sea esta. Con un año como el que hemos tenido, y con un mundo como el que tenemos ahora, es difícil exagerar.
Un diario en cuarentena: procesar la liminalidad
Un diario de cuarentena, de la artista chilena Melanie Garland, reflexiona sobre la pandemia a partir de la cuarentena que la artista tuvo que realizar en Chile durante marzo del año pasado. Al no poder retornar a Berlín para continuar sus estudios, la artista realiza una propuesta gráfica de la experiencia liminal que estaba atravesando.
La jaula y ella
Este impasse la ha metido (conmigo) de cabeza en la jaula. Una jaula por donde se fuga, el derroche: de los días, de las cosas, de los rostros. Ahora, material de desecho, contaminado, acumulándose. Ella es casi un órgano hecho lugar: “una bolsa de miedos antiguos, una bolsa que se hincha”, dijo Rilke.
El virus chino ha sido un incentivo
La pandemia no me ha inspirado nada nuevo. Es el mismo mundo horroroso de siempre, pero con virus chino. Ya he aceptado la idea del fin de la civilización occidental. Así que mi furia literaria se manifiesta ahora, mayormente, en referencia a infortunios personales.
2020: un año bizarro
Uno de los efectos más curiosos que tuvo la pandemia fue la de dislocar la relación espacial. Todo llegaba a mi patio con la misma intensidad: el encarcelamiento de Luis Manuel Otero Alcántara, la muerte de George Floyd, la campaña electoral estadounidense, el Movimiento San Isidro, la elección de Biden, el 27N.
Escritura vampiresca
Durante los meses de la primera oleada, donde suspendieron las clases, y ahora con la llegada de la segunda ha sido maravilloso el reencuentro con esos tiempos en que nada me obligaba a levantarme temprano, escribía sin preocupación de horarios y apagaba mi computadora cuando salía el sol.
Conjurar la imaginación y la poesía
En los últimos tiempos pandémicos leo casi todo lo que se publica en las redes sobre los trágicos, pero también esperanzadores acontecimientos insulares en torno al Movimiento San Isidro. Tengo mucha fe en esa juventud. Recuérdese que la fe, según San Pablo, es la sustancia de lo invisible.









