En el tema Cuba, Trump espera imponerle al mundo, con sanciones secundarias, su política de aislamiento contra la Isla. Lo más probable es que, por inercia, continúe con esa misma política; pero tampoco es descartable que, si le conviene, intente negociar con la Isla una vez retirado Raúl Castro en 2021.
Dosieres HM
Una sección dedicada a la Investigación, el Análisis Sociocultural, el Periodismo, las Ciencias Sociales y la Documentación Política. Porque creemos en otra forma de leer. En otra manera de entendernos.
Pidiendo el último
El hambre, y las otras hambres, sostendrán el inmovilismo de seis décadas. Con la barriga vacía no se puede pensar bien. Con el alma triste, tampoco. No estoy optimista. No lo estaré hasta que acaben con el embargo. Y eso, coinciden astróloga y bruja, es imposible. A mí quémenme en esta hoguera también. Pero vayan pidiendo el último, que la fila es larga.
Biden o Trump: la familia cubana en la cuerda floja
Una victoria de Trump sería un escenario desolador. No es de sorprender una escalada en la represión y un despliegue lento y micro manejado de las reformas del gobierno de La Habana. La elección de Joe Biden, en cambio, supone una esperanza de regresar a la línea del diálogo.
Cuba sí, yanquis también
Tanto si los vecinos del norte continúan una política dura hacia Cuba, o si por el contrario las relaciones mejoran y los vínculos comerciales, familiares, académicos y turísticos se estrechan, los efectos los sufrirá o los disfrutará la población cubana. No es bueno, sin embargo, centrar en los comicios estadounidenses la solución a la problemática nacional.
Sororidad y harakiri
No tenemos que caernos bien. No tenemos que ser amigas. No tenemos que coincidir en todo. Pero les presto la catana que he usado para mi harakiri. Ojalá que otras se animen a mostrar sus vísceras, junto a las que reciben golpes o están encarceladas por reclamar derechos que nos asisten a todas, sin que sepan a pie juntillas lo que significa sororidad.
Noviembre: una esperanza para Cuba
En noviembre puede mejorar el panorama para el Estado cubano y para el pueblo que lo soporta. En noviembre el panorama puede empeorar todavía más. Si Trump vence a Biden debemos prepararnos para cuatro años más con el enemigo de cabecera bajo de la almohada, dejando dormir a pierna suelta a los halcones de ambas partes.
La jugada
Quizás Biden retome aquel deshielo y el cubano vuelva a esperanzarse, lo cual no pasará de ser un espejismo. Trump, seguirá el consabido manual. El mundo está en crisis al unísono, azotado por una pandemia que nadie sabe cuándo acabará, y quedan muy pocos trucos encima de la mesa. Cuba es una prioridad para los cubanos solamente. Your move.
¿Quién quiere vivir en guerra?
Si rechazo al presidente Donald Trump no es porque simpatice con su rival Joe Biden. No creo que los intereses que movieron la política de Obama con respecto a Cuba sean menos turbios que los que han movido la de Trump. Sería ingenua si creyera que a los demócratas les importa el bienestar del pueblo cubano.
Trump: ¿Elecciones, para qué?
Tengo la esperanza de que Biden y Harris salgan victoriosos. Pero a juzgar por sus declaraciones recientes, no estoy seguro de que Trump acepte los resultados. En realidad, temo a una crisis constitucional en mi país. Si el 3 de noviembre Biden no gana por un margen sustancial, quizás el escenario más probable es que Trump se autodeclare triunfador.
No sé cómo titular el dolor
Durante 3 años fui violada y silenciada por el terrorismo físico, verbal y psicológico de aquel hombre. Fui creciendo, y él aumentaba su escala de acoso y violencia: ya me pedía que le enseñara mi ropa interior, porque eso era lo que hacía un padre. Por suerte lo dijo delante de mi madre, y esas fueron sus últimas palabras en mi hogar.









