Aunque solo publicó dos o tres textos en revistas olvidables, durante varios años Gofredo se consideró escritor e intentó abrirse camino. Muchos pensábamos que alguna vez sería reconocido su talento. No obstante, llegó un día en que, rendido, abandonó la literatura.
Sociedad
Cargaré con la cruz del compañero
Estaba enfrentado a mi enemigo, y era un hombre bueno.
“¡Yo soy el materialismo histórico encarnado, so imbécil! —quería gritarle—. ¡Atrévete a tocarme, y tus argumentos se desvanecerán en el aire!”.
Este texto forma parte del libro El compañero que me atiende (Hypermedia, 2017).
Carta de agradecimiento a los censores
Realmente, yo no entendía cómo se podía seguir viviendo en un mundo así.
Este texto forma parte del libro El compañero que me atiende (Hypermedia, 2017).
El apellido
Se paró detrás de mí. Al principio no dijo nada. Era solo una respiración, un vaho de nariz caliente y pelos de dudosa higiene. Lo sentí en mi nuca. Tengo una nuca que tiende a sentir las respiraciones de nariz caliente y pelos de dudosa higiene.
Este texto forma parte del libro El compañero que me atiende (Hypermedia, 2017).
Controversia con el compañero que nos atiende
Fredy miró el maletín y me sacó aprisa del departamento. A partir de ese momento empecé al fin a considerar al compañero que me atendía como uno de los míos.
Este texto forma parte del libro El compañero que me atiende (Hypermedia, 2017).
El co. que me atiende
La noche anterior Víctor había recibido la llamada que llevaba tiempo temiendo y cuya inminencia intentaba ignorar.
Este texto forma parte del libro El compañero que me atiende (Hypermedia, 2017).
¿Ricky o Ricardo?
Para cerrar nuestra serie Hypermedia TV: fragmentos sobre TV clásica de nuestro clásico Vidas en vilo, que la editorial Hypermedia relanza en 2018 en versión impresa.
Autocracia y diversidad
A propósito del artículo «Hipernormalización política e hiperanomalía cultural», de Iván de la Nuez.
Nuevas revelaciones sobre la muerte de mi padre
Mi padre era un gordo.
Un gordo muy gordo muy gordo, tal y como relaté una vez en Clausewitz y yo. Texto en el que fui trazando el espacio donde ambos, en línea recta y casi siempre sin mirarnos, nos movíamos.
Este texto forma parte del libro El compañero que me atiende (Hypermedia, 2017).
Roldán es nombre de cabrón
Saca el carné, al vuelo leo las letras DSE que aluden al órgano represivo que más miedo ha metido entre los cubanos y a mí, por primera vez, no me da nada.
No siento nada, estoy como el pollito del cuento que se metió una raya de cocaína y empezó a decir que no sentía nada.
A estas alturas del interrogatorio no siento ni las piernas, ni el corazón ni el salto en el estómago, yo no siento nada.
Texto escrito especialmente para la antología El compañero que me atiende.









