Etiqueta: Sociedad cubana

Enrique Pineda Barnet

Enrique Pineda Barnet: agradecida remembranza

No recuerdo ahora mismo a ningún otro cineasta cubano al que deba añadírsele, en las notas enciclopédicas, tantos oficios y títulos. Junto a su incuestionable designación como director de cine, aparecen sus tareas en tanto guionista, escritor, profesor universitario, periodista, crítico, publicista, locutor y actor.

Ted A Henken

¿Quién controlará la revolución digital cubana?

La revolución tecnológica se ha desencadenado desde dentro de la revolución cubana, y ha conducido a una lucha dinámica e impredecible sobre el significado, el impacto, el alcance y la dirección de ambas revoluciones. ¿Quién controlará la revolución digital cubana? ¿Quién se beneficiará con ella? ¿Quién se quedará atrás?

Omar Santana

Derechos

‘Derechos’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en Hypermedia Magazine.

Tania Bruguera

A los activistas anónimos

Uno conoce el nombre del que ha puesto el cuerpo, del que es elocuente, de aquel que es capaz de articular mejor la rabia. Pero detrás de cada activista que tú conoces, hay otras personas. Quiero empezar el nuevo año agradeciéndoles por haber estado ahí, como fieles guardianes del activismo.

Salomé García

Nadie escuchaba

Protestar en Cuba es privilegio de quienes lo hacen por las reducidas vías que el Estado pone a disposición de la ciudadanía (“dentro de la Revolución, todo”), y de quienes aceptan por unanimidad sus decretos (“contra la Revolución, nada”), aunque sean conscientes de que sus peticiones han sido ignoradas.

Carlos Lechuga

Mantener la fe

La población está bajita de sal. Sumando. Sacando cuentas. Viendo cómo va a sobrevivir. Agarro mi pizarra de corcho y, con tachuelas, me hago unos supuestos planes para este 2021. El cuerpo me está pidiendo apagar el interruptor CUBA. Olvidarme de todo, enajenarme, perderme. Agarrar el primer avión y partir bien lejos.

Janet Batet

Religare: ritos personales para el final de un año

En La Habana nos queda una casa: está en el Cementerio de Colón. En esa bóveda donde yacen no nuestros muertos sino todo nuestro imaginario. Hay un viaje de regreso pendiente, que ha de ser consumado desde ese principio iniciático que es el rito. Ese que, como arco de flecha en el tiempo, nos contiene y resume: el religare.