Punto y aparte merece la masturbación de Cathy en medio de aquellas piedras del páramo.
V teje el tiempo dorado de La Habana
La Isla nos duele, la sentimos como un hijo que se nos muere sin salvación.
Nadie la vio desaparecer como yo
Somos parte de nuestros objetos y ellos nos completan para hacernos más espirituales.
John Keats, un corazón desesperado
Nunca se sabrá si aquello fue solamente uno de esos amores sin placer corporal.
Mi Navidad y la de ellos
Es increíble lo que puede hacerse cuando el ensueño se parece a la enajenación.
Visiones de Dostoievski en la prisión caliente
El barrio que me acogió en los noventa, boquea, respira con dificultad y el deterioro busca adueñarse de cada grieta.
Angelina Beloff y su constante soliloquio con un dios inerte
Su cuerpo se hincha. Tiene los ojos saltones, su piel es aindiada y sus cabellos rubios ahora son negros y lisos. Ella se toca el cuello y siente una papada. Es Diego Rivera.
Emily Dickinson, la que percibía la imagen y en la imagen penetraba
Quizás, elegir el color blanco para vestir le recordaba las migas de pan… Quiso un ataúd blanco para que guardaran su cuerpo.









