Para volver a soñar


Freddy Camilo Morffe Fuentes (1969-2025).



Al fondo del laberinto

El verso zurce la herida
de los tiempos inefables
do inocentes y culpables
siguen del sueño a la vida.
Salvar la fruta prohibida
es agua que no se estanca.
La rosa que no se arranca
perfuma la sed que vistes
mientras aún suenan tristes
las coplas de Salamanca.

Las coplas ebrias de humo
te enceguecen cuando acoplas
al esplendor de las coplas
que silencian el consumo.
En esta glosa resumo
de Cervantes, el pudor.
Sangra el jardín del dolor
y las coplas como herencia
los predios de otra existencia
nos señalan sin error.

A veces todo es distinto:
arden en sagrada pira
la verdad y la mentira
al fondo del laberinto.
Uno sabe por instinto
qué precio tiene el amor.
Como en un cuento de horror
para bien o para mal
en insondable espiral
Lope ha perdido el honor.

Las coplas tiñen el cielo
con colores diferentes,
y ángeles y serpientes 
comparten el mismo velo.
La historia sigue su vuelo
de otro destino a la zanca.
Las coplas expresan franca
sentencia de grave lloro:
Lope ha perdido el decoro
Y Espinel quedó sin blanca.



Canto al valle de Viñales

En el valle de Viñales,
Edén de belleza pura, 
fui dueño de la ternura, 
de amores y manantiales.

No azotan los mayorales 
al cielo que en él fulgura, 
porque reina la bravura 
de los sueños siderales.

Si alguna vez en la oscura 
noche de mis madrigales 
me saltara la locura

y mustiaran mis rosales, 
se salvará la hermosura 
del gran valle de Viñales.



Toda gloria es pasajera

Se otoña la primavera 
en los páramos del cielo 
y queda solo el consuelo 
de ser nostálgica hoguera.
Toda gloria es pasajera 
de un sortilegio que hechiza 
mientras el hombre es ceniza 
del tiempo que va despacio.
La vida es sólo el prefacio 
de todo lo que agoniza.



Mientras la vida es salterio

No estamos en Liverpool 
ni el verano engendra nieve.
La eternidad es un breve
idilio de viento azul.
Beatles, Police, Paula Abdul 
conjuran el pentagrama 
del silencio que nos llama 
a profanar el misterio 
mientras la vida es salterio 
que sed de fuego derrama.



Décima

En los dominios del verso 
otra mañana me espera.
Mi canto es arpa y hoguera 
contra el murmullo perverso.
Cabalgo en ti el universo 
que en rima de luz desgarras 
mientras vuelan las guitarras 
del yugo con que te escribo 
y, pese a no andar cautivo, 
soy del viento y las amarras.



En el polvo que presagio

Cuando todo se disuelva 
en el polvo que presagio, 
escapará un nuevo adagio 
sin que nadie lo devuelva.
Quizás en la luz resuelva 
crucificar mi destino.
Otro inerme torbellino 
de esperanzas el sol ciega 
y un triste ocaso me niega 
el esplendor del camino.



Amigo

Tuve una vez un amigo 
a quien nunca abandoné, 
pero en silencio se fue, 
se fue a buscar a otro amigo. 
Me quedé solo conmigo, 
pero yo lo perdoné.
Buscó otro amigo. Busqué 
al ángel que va conmigo 
y ya no extraño al amigo 
que mi amigo nunca fue.



Carilda busca la luna

Carilda busca la luna
desde el balcón. No me tilda 
de loco. Ayuno. Carilda
es mi pan y mi fortuna. 
Carilda me escribe. Ayuna
con todo el pan en la cena.
La soledad me condena.
La incertidumbre me espanta,
pero, al sur de mi garganta
Carilda se desordena.



Señor

Estoy buscando un camino.
Estoy buscando un amor.
Pero, líbrame, Señor,
de las trampas del destino.
Yo, que soy un peregrino 
y desempolvo mi suerte, 
no temo quedar inerte 
en irredentas estampas.
Mas líbrame de las trampas
inefables de la muerte.



Canción del sepulturero

Abro mi tumba. Me abro 
el dolor que me consume 
y, a la fiebre que resume
mis días, me descalabro.
Velas en el candelabro.
Noches de resurrección.
Triste drama de ficción.
Archivo donde me archivo.
Donde muero, donde vivo.
Donde canto mi canción.



Uno

Uno sale a conquistar
lo que busca, lo que espera. 
Y no sabe la manera 
de morir para salvar 
un sueño. Sale a matar
los enojos, su barcaza.
Bendice el tiempo que pasa.
Uno sale y es el dueño 
de la puerta donde el sueño
es la llave de su casa.



Al fondo del laberinto

Estoy llorándome. Escribo.
Sueño. Procuro. Me invento
otra canción: Con el viento
se van los sueños de archivo

Busco la luz. Sobrevivo.
Huyo. Escapo. ¿No soy yo 
un muerto que no murió?
Un espejismo me envuelve, 
pero la fe me devuelve
lo que el viento se llevó.



La casa que fue mi casa

La casa que fue mi casa 
y que con nostalgia nombro
resucita del escombro.
Beso la cruz. Todo pasa. 
La casa que fue mi casa
(¡Oh, casa de mis abuelos!)
de ceremonias y vuelos, 
de mi padre en Santa Misa 
se yergue de la ceniza 
y abre las puertas del cielo.



Si yo volviera a nacer

Si yo volviera a nacer,
me perdería en las calles
disolviéndome en detalles
de un volver o no volver.
Si yo volviera a nacer,
dejaría de fumar. En 
las fronteras del mar
conquistaría lo ignoto
y saldría de mi foto
para volver a soñar.




Freddy Camilo Morffe Fuentes (1969-2025).