Volodímir Zelenski en el punto de mira de la maquinaria mediática rusa
El astro cubano, Lourdes Gurriel Jr., celebró un hito al alcanzar 600 imparables en las Grandes Ligas desde su debut en 2018, consolidando su lugar como uno de los bateadores élite.
Poe Cid (Jorge García Prieto, 1979). Poeta, artesano y promotor cultural. Tiene publicados los libros ‘Poemas subsidiados’, ‘Errático animal’ y ‘El lado sano de la lágrima’. Ha obtenido varios premios por su obra. Forma parte de antologías nacionales e internacionales.
“El ODC alerta sobre las nefastas consecuencias de este nuevo ‘rebranding’ del Gobierno cubano de la mano del turismo cultural”.
WSJ: “Edmundo González es una anomalía en la áspera política del país, pero se enfrenta a un sistema electoral amañado”.
The San Diego Union-Tribune: “El club anunció el fichaje de la atacante exterior cubana Rosir Calderón para la temporada 2025”.
“Odette Alonso Yodú, Gleyvis Coro Montanet y Legna Rodríguez Iglesias. Tres mujeres. Cubanas. Poetas. Emigradas. Grandes. Sabias”.
“En Cuba sólo han existido dos José, José Martí y José Lezama Lima”.
“¡Esto es demasiado…! ¡No hay quien aguante tanta tortura!”, grita alguien. “¡Aquí en esta casa no se come hoy!”.
Junto a los desplazamientos migratorios, transitan y se desplazan los modos de hacer resistencia. Esto se hace visible en la muestra Berlín contra el patriarcado. Emergen los feminismos del sur, antirracistas y anticoloniales. Sus reflexiones y estrategias de enunciación no solo tienen cabida, sino que también parecen urgentes.
Uno conoce el nombre del que ha puesto el cuerpo, del que es elocuente, de aquel que es capaz de articular mejor la rabia. Pero detrás de cada activista que tú conoces, hay otras personas. Quiero empezar el nuevo año agradeciéndoles por haber estado ahí, como fieles guardianes del activismo.
En la actual falla estructural y de todo tipo que vive el sistema, no sería mala idea que tuviese lugar otra recogida masiva, lo mismo en los cajeros escondidos que en las mohosas arcas y bóvedas bancarias, para refundar “con todos” la destartalada nación que es hoy Cuba.
Protestar en Cuba es privilegio de quienes lo hacen por las reducidas vías que el Estado pone a disposición de la ciudadanía (“dentro de la Revolución, todo”), y de quienes aceptan por unanimidad sus decretos (“contra la Revolución, nada”), aunque sean conscientes de que sus peticiones han sido ignoradas.