“Si existe la tentación de juzgar estos problemas como la preocupación particular de unos paletos en el culo del mundo, un vistazo a mi vida revela que los aprietos de Jackson se han vuelto mayoritarios”.
“Si existe la tentación de juzgar estos problemas como la preocupación particular de unos paletos en el culo del mundo, un vistazo a mi vida revela que los aprietos de Jackson se han vuelto mayoritarios”.
Un devastador terremoto de magnitud 6,8 sacudió Marruecos, causando más de 600 muertos, centenares de heridos y cuantiosos daños en el centro histórico de Marrakech, lo que supone el temblor más fuerte del país en un siglo.
Un juez de Colorado ha ordenado a Cuba que pague 2590 millones de dólares a los hijos de un empresario, que se suicidó por presiones del Che Guevara, en 1959.
“El actor impedido es el intermediario agónico más importante que existe entre el yo privado del actor y el ego del personaje”.
WSJ: “Para Xi Jinping, una victoria rusa sobre Ucrania reivindicaría la teoría marxista de la historia”.
The Economist: “El combativo economista marxista se centró en cuestiones relacionadas con el crecimiento”.
“La Habana y toda la Isla están perdiendo, ¡si es que no han perdido ya!, una guerra que no fue”.
“Las elecciones presidenciales en Venezuela el 28 de julio de 2024 marcaron un antes y un después en la historia política del país”.
“… Maduro debería tener cuidado. Esta vez, el final podría ser diferente”.
¿Cómo podemos intimar y combatir lo impersonal, respetando la cultura alemana sin llegar a perder la nuestra? Es a partir de este cuestionamiento que Bárbara Lehnebach (Chile, 1984) realiza su serie fotográfica Residence, en la residencia estudiantil Paul Sudeck Haus en Hamburgo.
Ahora empiezan en Madrid nuevas restricciones y se discute la conveniencia de volver al confinamiento. Hay días en que uno quisiera atravesar el techo y salir volando. Mircea Eliade se ocupa de estos vuelos y recopila ejemplos de místicos chinos, indios y mongoles. Nunca antes había pensado en esa clase de viajes como ahora.
Lo siento mucho, no soy sorda ni ciega. He visto el manotazo y he escuchado los gritos en una guagua. Creo que es parte del servilismo no reconsiderar nuestros privilegios y ser incapaces de denunciar cuando es preciso. No duermo, no vivo, no amo, no soy feliz con este panorama represivo que se ha intensificado siniestramente.
La mejor forma de anular la violencia de un Ministerio de Cultura triste, enfermo, en agonía perenne, es poniendo amor en cada uno de sus puestos ministeriales. Cuando digo amor estoy hablando de besos, abrazos, caricias, mordidas, pellizquitos y succiones. Que el ministro sea noviecita del viceministro, que se quieran y se casen. ¡Que la saque, que la saque!