Una vez más, un representante del Gobierno cubano expresa las auténticas características del Estado insular: patriarcal, misógino, machista y discriminador.
Una vez más, un representante del Gobierno cubano expresa las auténticas características del Estado insular: patriarcal, misógino, machista y discriminador.
Kim Jong-un invita a Putin a Corea del Norte tras la cumbre, intensificando los lazos en medio de los temores mundiales sobre una posible cooperación militar y acuerdos armamentísticos.
La policía de Pensilvania capturó al preso fugado Danelo Cavalcante, poniendo fin a una tensa persecución de varias semanas en los suburbios de Filadelfia.
“El ODC expresa su desacuerdo con la creación y utilización de rituales destinados a gobernar la vida y formación de los cubanos”.
“La estrecha vigilancia ética a la que García Ramos somete al régimen que lo constriñe se redobla cuando juzga sus propias tácticas de supervivencia”.
El ‘Diario de Kioto’, de Ernesto Hernández Busto describe cómo, antes de dominar su arte, el espadachín japonés debe aprender a estarse quieto sobre una columna de cuatro pies.
Leo ‘Tía buena. Una investigación filosófica’ (Círculo de Tiza, 2023), de Alberto Olmos.
Ser cubano es una combinación sin igual de presunciones y malentendidos, que implica aceptar una condición cada vez más patética y abstrusa.
De cuando la Plaza de la Revolución quiso parecerse al Kremlin pertenece a la serie Notas al margen, del artista Reynier Leyva Novo, para la sección La Fracción.
El Estado cubano, en franca descomposición, pondrá zancadillas a la administración Biden-Harris en su cometido de seguir el camino abierto por Barack Obama. Lo hará hasta el último estertor, porque de ello depende su sobrevivencia, porque el poder totalitario depende de una ideología que justifique la nación en pie de guerra.
De la época del Buen Vecino datan los primeros intentos por dibujar a Cuba en el cine norteamericano; intentos que no han cesado hasta hoy, a pesar de los obstáculos. Pasamos revista a 10 producciones norteamericanas empeñadas en dibujar, audiovisualmente, los perfiles de “lo cubano”.
Pink Valley es un colectivo chileno-alemán radicado en Berlín. Sus integrantes tienen formación artística de teatro, pedagogía y literatura. En colaboración con otros artistas, conceptualizan, escriben y producen performances interdisciplinares, que operan en la intersección de la ficción y la realidad, la estructura y la improvisación.