Reuters: “Hombres provistos con armas automáticas irrumpieron en una iglesia ortodoxa y en una sinagoga de la antigua ciudad de Derbent”.
Reuters: “Hombres provistos con armas automáticas irrumpieron en una iglesia ortodoxa y en una sinagoga de la antigua ciudad de Derbent”.
Vivimos en una época extraña en la que las narrativas han suplantado a los hechos y no me hacía ilusiones sobre cómo los medios de comunicación corporativos responderían a mi frenética actividad.
A mi madre siempre le gustaron la decadencia y los edificios destartalados.
Vogue: “Un nuevo libro de A24 explora cómo visten los directores de cine”.
“Según declaró el domingo el jefe de la Comisión de Defensa de la Cámara Baja rusa, Andrei Kartapolov, a la agencia de noticias estatal RIA”.
The Atlantic: “El movimiento político de Trump introduce a los votantes más jóvenes en su tipo de camaradería”.
NBC News: “Funcionarios israelíes han amenazado con una ofensiva militar en Líbano si no se llega a un final negociado para alejar a Hezbolá de la frontera”.
Se considera una contravención el difundir, a través de las redes públicas de transmisión de datos, información contraria al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas. ¿Pero «contrarias» según quién?
“El arte no puede cambiar el mundo, pero sí puede reinventarlo, puede generar una grieta en lo que entendemos por realidad. El artista muchas veces funciona como catalizador, como una chispa que hace que se desencadenen una serie de eventos. El artista cuestiona, propone e imagina nuevas narrativas”.
La verdad se multiplica, colegas queridos, intelectuales ensimismados, migrantes todos que un día cualquiera optaron por alejarse de la isla. La verdad es que nos marchamos y dejamos solos a unos cuantos Maykel Osorbo. Fuimos a hacernos ebbó por el margen del mundo. Y por orgullo o por agobio, dejamos a Maykel solo con su osogbo.
Si el Estado cubano, movido por las presiones del activismo feminista, llegara a asumir eventualmente la responsabilidad de crear casas de acogida, ¿cuán inclusivas serían estas instituciones? ¿Tendrían acceso a ellas las mujeres que el Estado no reconoce como ciudadanas con derechos, por causa de su activismo político?