“Era inevitable que se cruzaran. Él la miró, acariciándola entera, aunque no pronunció palabra. Ella lo miró, y sintió que empezaba a gustarle”.
“Era inevitable que se cruzaran. Él la miró, acariciándola entera, aunque no pronunció palabra. Ella lo miró, y sintió que empezaba a gustarle”.
El eterno femenino, ese arquetipo espiritual y moral, con tendencia a la pasividad y la belleza, consecuencia de un mito patriarcal, es imposible.
Tras el colapso del imperio soviético, todos los países independientes partían de la misma “casilla de salida”: la dictadura comunista. Pero en cada uno la democracia se convirtió en un ejercicio diferente. Estudiamos los casos de Estonia, Rusia y Ucrania para entenderlos.
“El ODC condena la instrumentalización del patrimonio natural y cultural de forma segregada, para legitimar un sistema político-económico fallido”.
Sería en esa perspicacia, en ese olfato de perro pavloviano, donde único se conserva la cubanía, si es que aún existe esa glándula.
Leerlo no agota. Es ágil. Agreste, agorero. Y cómico como carajo. Al terminar, puede comenzarse fácilmente por el principio.
El ODC denuncia la manipulación y el lavado de significado de los Derechos Humanos en Cuba.
Para nosotros, el mar es la ruta de una esperanzada desesperanza.
La puerta que intentó abrir El otro Francisco en los años setenta, para analizar las dinámicas de poder en el marco de la sociedad esclavista de inicios del siglo XIX, finalmente puede traspasarse. La dotación rebelde de la película de Sergio Giral reaparece en las calles habaneras del 2021.
Durante los meses de la primera oleada, donde suspendieron las clases, y ahora con la llegada de la segunda ha sido maravilloso el reencuentro con esos tiempos en que nada me obligaba a levantarme temprano, escribía sin preocupación de horarios y apagaba mi computadora cuando salía el sol.
¿Por qué quiero firmar la carta de La Joven Cuba, a pesar de no conocer a muchos de los firmantes? No necesito imaginar lo que sucederá en Cuba en caso de ocurrir un estallido social. Una lucha descarnada solo conduciría al beneficio de los sectores más reaccionarios.
Ambas variantes de esta patología pueden rastrearse en toda la historia de Cuba, pero luego de 1959 se manifestaron y manifiestan de modo peculiar: afloran forúnculos, erupciones y otras lesiones en la piel de la nación. Se trata de la tiranía crónica y la tiranía asintomática.