Adiós, fiestas. Adiós a todos los que participaron. Quizás no nos volvamos a encontrar.
Adiós, fiestas. Adiós a todos los que participaron. Quizás no nos volvamos a encontrar.
El “Juego de la Green Card” se sumerge en el enmarañado proceso de inmigración estadounidense, desafiando a los jugadores al tener que “esperar en la cola”.
En medio de las tensiones mundiales, Cuba y Bielorrusia fortalecen su alianza, reforzada por los intereses rusos. La profundización de sus lazos económicos y militares podría reconfigurar el panorama geopolítico.
Eater Atlanta: “Desde sándwiches cubanos prensados hasta cenas de varios platos, la comida cubana abunda en la ciudad”.
Israel y Hezbolá se acercan a una guerra total tras una escalada de las hostilidades, lo que aumenta la presión sobre el gobierno israelí para que proteja su frontera septentrional.
“En la obra de Carlos Rodríguez Cárdenas se teje una trama que aborda la emigración, la desacreditación de la retórica y la iconografía política oficial, y el arte contestatario”.
“La guerra es una prueba de choque y hasta ahora todo indica que el sistema patronal ruso la está superando con mucho éxito. Y todos están demostrando activa o pasivamente su lealtad a Putin”.
México tiene su primera mujer presidenta. Pero su gran victoria puede suponer un peligro mayor para la democracia y la seguridad.
Ana Navarro arremete contra Marco Rubio por comparar el juicio de Trump con los “juicios espectáculo” de Cuba, condenando su uso de la historia cubana para apoyar las ambiciones políticas de Trump.
Es justo entrever que sobre él cae el peso de la desmesura. El problema aquí no es Denis Solís, pero es mejor que pague quien tiró la tiza. Para el poder blanco, para el Estado machista, no hay diferencia entre un negro disidente y un maricón negro. Denis Solís y yo no somos tan diferentes.
Publicación en Facebook, no recuerdo de quién: “Brigadas antimotines llegan en camiones, muchos policías con perros. Atentos, que el diálogo puede ser una trampa”. No se atreverían, vuelvo a pensar, aunque ya me equivoqué una vez. “¿Para qué será toda esa gente?” “¿Para qué tú crees?”
Yo quiero que el Estado cubano respete el derecho a que cada cual piense lo que quiera y lo diga como lo quiera decir, porque así sabré cosas verdaderas de todos. No solamente de los 30 que entramos la noche del 27 de noviembre al Ministerio de Cultura, también de los más de 500 que estaban afuera esperándonos, y a los que no les pudimos dar una mejor noticia.
Movimiento (y no grupo) sugiere una expansión abierta e ininterrumpida. La reciente congregación de centenares de artistas ante la sede del MINCULT debe verse como una prolongación del Movimiento y como un indicio de que los activistas están sacudiendo el orden imperante.