Sobre una performance realizada por Yadián Rizo Abreu, Ojo Pez, como parte de un festival de grafiti en la Habana Vieja (julio 2025).
Sobre una performance realizada por Yadián Rizo Abreu, Ojo Pez, como parte de un festival de grafiti en la Habana Vieja (julio 2025).
“La patria existe donde esté mi hijo, donde estén él y mi esposa, donde la angustia sea expulsada por el cariño y la paz”.
Nos enfrentamos a una paradoja inquietante: mientras que la ciencia nunca ha sido tan accesible, la desinformación y la incultura científica proliferan.
Hay algo profundamente violento en un maniquí moderno.
La gente de ‘la cultura’ suele ser estúpidamente esnob y, mucho más, cierta izquierda latinoamericana que sufre complejos de inferioridad.
Lo que llamamos ‘pasado’ son nuestros recuerdos. Lo que llamamos ‘futuro’ son nuestros deseos.
Un lugar adonde nadie haya escuchado nunca hablar de Fidel, Revolución, trabajo voluntario, Período Especial, reordenamiento monetario.
En Cuba, la noción de canasta básica alimentaria (CBA) no es técnica: es una disputa política y epistemológica.
‘Vivir en junio con la lengua afuera’, revisa el título de un poema de Reinaldo Arenas, sustituyendo el verbo “morir”, por una insistencia en “vivir”.
Al parecer, mártires o músicos, éramos personas entonces. Darnos cuenta de ese hecho tan simple nos humilla y amarga. En ocasiones, nos hace rabiar.
Morir de cara al sol no es sino metáfora, y esta, no sino unidad de medición. Figura literaria desde niño violándome que siempre he resentido, no hallo último en imposible fila a demandar a quiénes, por tieso modo de indicarme el percibir la vida. Están sacando gente de embriones congelados: sustanciación del morir de Martí en verga enorme penetrando una isla…
La locura de Boris Santiesteban es el principio de locura, activo, persistente. Sucesos que rondan la cabeza como espías rabiosos: la soledad en el mar, la noche oscura, el oleaje furioso, las aciagas aletas de los tiburones a menos de cinco metros, el hambre, la sed, el orine bajando por la garganta.
César Hernández, bateador zurdo de 20 años, se perfila como la estrella de este grupo de nueve fichajes. Junto a él está Luis Rives, de 19 años, un versátil jardinero cubano.
Nicaragua facilitó la entrada de más de 100 000 emigrantes en Estados Unidos, usando vuelos chárteres. Una operación multimillonaria ideada por el régimen de Daniel Ortega.
Aunque en la superficie todo parezca seguir su curso, y los periódicos barajen cada semana las fluctuantes prioridades de la “actualidad”, el mundo, tal y como lo conocíamos antes del 24 de febrero de 2022, ha dejado de existir.
Yo tengo un sueño de que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo: ‘‘Creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales”.
El canje de Alex Saab por 10 estadounidenses por parte de Biden suscita el debate sobre su impacto en la crisis de Venezuela, los problemas fronterizos de Estados Unidos y su candidatura a la reelección.
Entrevista con Jorge L. Valdés Bartutis, refugiado político y fundador de la asociación Cubanos Libres en Uruguay sobre las declaraciones de Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio.
El Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos ha devuelto 58 migrantes cubanos que han intentado ingresar de manera irregular a territorio estadounidense.
Los cubanos tenemos la paciencia más grande de este mundo. Llevamos esperando por una vida mejor más de sesenta años.
Recogimos a Gustavo muy temprano en la mañana. Ya en el carro, Miguel le comunicó que rodaríamos en casa de Tania. Gustavo masculló: “Ya tú sabes”.
¿No es precisamente ese estado de violencia y pureza el que se revela en el rostro, las ropas, los prejuicios, el aura de los judíos que Frank Guiller capta en estas fotos; ese fantasma que más que por los gestos o la malformación del cuerpo se clava por los ojos?
Después de Como los peces, Carlos Varela nunca cantó en tribunas abiertas, nunca apareció en ningún video clip de Cubavisión para celebrar el aniversario de los CDR o las FMC, no se subió tampoco a ningún tren colectivo a conmemorar el glorioso día en que Fidel Castro, no sé, se limó por última vez las uñas de las manos antes de atacar el Moncada.