Desde el momento de su muerte, como un desprendimiento total, categórico y nacional, una frase inundó el ambiente: “Yo soy Fidel”.
Desde el momento de su muerte, como un desprendimiento total, categórico y nacional, una frase inundó el ambiente: “Yo soy Fidel”.
Con el fin de evitar su posible resurgimiento a partir de 2024, un juez federal prohíbe la política de separación de familias migrantes de la era Trump hasta 2031.
Estados Unidos vota en minoría la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para un alto el fuego inmediato en Gaza.
En Cuba, la política cultural es vista e instrumentalizada como una extensión de la administración social y para el mantenimiento del orden político.
Un espacio cerrado, íntimo, resumido en naturalezas muertas donde frutas y peces conviven con estilizados ornamentos coloniales.
Hilda Landrove es conocida por su notable trabajo en el estudio de la sociedad civil, destacándose como una crítica incisiva del totalitarismo cubano.
Pescar en La Habana, desde el muro del malecón o en un corcho aguas adentro, es una forma de zen.
Suena un poco turbio, y hasta recreativo, pero son experimentos controlados. Nada de qué preocuparse.
Hay que admitirlo, Andrés Isaac Santana: eludir tus escritos, más que una injusticia sería un desatino imperdonable. Eres una de las voces críticas cubanas de mayor repercusión internacional.
El gallo Mike se hizo muy famoso, y su dueño se hizo muy famoso. Recorrió Estados Unidos siendo expuesto junto a otros animales particulares, hasta que dieciocho meses después murió en una habitación de hotel.
En este encuentro, los autores se desprenden de la cotidianeidad que los envuelve y comparten en sus piezas ese lado íntimo, sincero, que se sustenta en los orígenes, sin caer en clichés coloniales ni tópicos insulares.
“Creo que deberían establecerse estándares internacionales para casos donde el Gobierno no parece legítimo, captura el poder y solo explota a la población”.
“Es más común ver personas de diferentes generaciones tatuadas, aunque todavía quedan muchos prejuicios en Cuba; sobre todo a nivel institucional”.
La revolución criminalizó muy pronto la palabra: «lumpen». El cortometraje P.M. fue acaso su primera víctima.