No pudo ser mejor. Él era mi Humbert Humbert. Y yo, su Lolita. Treinta y tres años contra catorce.
No pudo ser mejor. Él era mi Humbert Humbert. Y yo, su Lolita. Treinta y tres años contra catorce.
Wegner, eufórico con los progresos de Osleys Iglesias, lo considera el talento boxístico más importante que ha visto desde la época de la RDA.
Cuba puede reforzar su poderío militar con el MLRS “Polonez-M”, con 300 km de alcance, guiado por GPS, despliegue rápido y una formidable potencia de fuego.
No hay eventos a los que acudir: ni tertulias, ni festivales, ni espacios de opinión donde se pueda debatir qué se debería hacer con las estatuas, una vez que el sistema se desplome.
La atención a la migración cubana es una deuda de solidaridad que la región aún no ha saldado.
La pérdida de otra vida en la más absurda cotidianidad de una nación sin rumbo y sin destino.
Veo cada detalle, oigo lo que se dijo y se calló, toco en mi mente la mano temblorosa de mi padre que hasta aquel día no sabía que existía.
“Que me perdonen todos los que, de un modo u otro, me conocieron y no pudieron realizarse”.
Lo mismo que tú, yo he debido hacer de la crítica un estilo de vida, un modo de permanecer y de existir, un ejercicio de constante emancipación.
“Hay un problema social por el cual las personas están manifestándose y tomando una decisión que en más de sesenta años no habían tomado. Entonces, se supone que tu Gobierno debe escuchar a las personas y tomar medidas”.
Alpidio Alonso hizo un performance que no pasó a la historia del arte, sino a la historia de la infamia.
“Tuve épocas sin dormir con mi esposo y separada de mis hijos, porque me daba miedo hacerles daño. ¿Y si los mataba con esa corriente? A cada rato sigo sintiendo los fuetazos, pero trato de controlarlos con la pintura, que me calma”.
Nosotros no podemos regresar. Estoy amenazado con prisión y de muerte. Si llego a Cuba me van a estar esperando en la escalerilla del avión y de ahí me van a abrir un proceso legal para encarcelarme por más de treinta años.