¿En qué época estoy viviendo? ¿En qué época estamos viviendo? ¿Y cuál es la época que ahora vive el Estado cubano?
¿En qué época estoy viviendo? ¿En qué época estamos viviendo? ¿Y cuál es la época que ahora vive el Estado cubano?
El presidente venezolano reaviva la disputa territorial, con el objetivo de anexionarse la región petrolera del Esequibo, en Guyana.
Aumentan las tensiones entre Venezuela y Guyana por una zona fronteriza, ante los recientes descubrimientos de gas y petróleo.
“Nuestros hijos nos salvan; desde nuestros pedazos, nos rehacen”.
“La patria existe donde esté mi hijo, donde estén él y mi esposa, donde la angustia sea expulsada por el cariño y la paz”.
Nos enfrentamos a una paradoja inquietante: mientras que la ciencia nunca ha sido tan accesible, la desinformación y la incultura científica proliferan.
Viajar, también, es perder. Abandonar lo último que las manos de tu madre han tocado.
Los cubanos hemos experimentado una mutilación silenciosa y sostenida, que uno viene a descubrir totalmente cuando el estupor se ha disipado.
No hay puentes sanos. Se ha hecho inconcebible el diálogo entre Ana de Armas y los cubanos.
Yo sostengo, como se sabe, que hay un pensamiento fálico, pero también un pensamiento vaginal. Ese punto en que la capacidad de razonar serenamente y la razón misma de la mujer se ven trastocadas por la apariencia, o por la confluencia química con un varón.
Digo NO a la Bienal de La Habana porque existe una organización criminal conjunta en el poder que encarcela a artistas, a activistas y opositores al régimen.
“Espero ser lo más sincera posible cuando te hablo de las agonías, tristezas, pero también de lo sensual, lo empoderado, del amor y el desamor”.
Ser elegido para participar en la Bienal de La Habana, o para representar a Cuba en una bienal internacional, es el resultado de haber depositado en el régimen una suficiente confiabilidad política, traducida en una obra de arte dócil.
Yo siempre había leído, o entendido a partir de ciertas lecturas, que la vida íntima no debía ser materia prima de ningún texto; a la par, también era testigo, una y otra vez, de demasiadas excepciones que contradecían ese credo.