La resistencia de la dignidad contra los que quieren abatirla, podría describirse como la batalla entre una planta y un árbol. La planta es la caña de azúcar; el árbol, la palma.
La resistencia de la dignidad contra los que quieren abatirla, podría describirse como la batalla entre una planta y un árbol. La planta es la caña de azúcar; el árbol, la palma.
Cuatro jugadoras del equipo cubano de béisbol femenino abandonaron la delegación en México tras competir en Japón. Esto eleva a 44 las deserciones de deportistas cubanos en 2023.
La pregunta trágica no es si Azerbaiyán se decidirá a atacar Armenia, sino cuándo lo hará.
Time: “Thomas Matthew Crooks, de 20 años y cuyos motivos siguen sin estar claros, fue identificado como el único sospechoso del intento de asesinato de Trump”.
“El mar es lo que nos hechiza, exalta y conmina. La selva, como el mar, es la multiplicidad de posibilidades, el misterio, el reto. El temor a perdernos y la esperanza de llegar”.
Un ejemplo para alertar sobre los efectos de la precariedad socioeconómica sobre la gestión cultural y patrimonial, la fragilidad de los individuos y las familias, y la desprotección de la memoria cultural.
WSJ: “El casi atentado en el mitin de Pensilvania es milagroso y podría ser un momento político redentor”.
POLITICO: “Los republicanos predicen que el tiroteo en el mitin de Trump facilitará el camino a la Casa Blanca”.
Luis Manuel Otero es el artista más constante de mi generación. El que mejor ha sabido darle sentido a sus trabajos desde la actitud y no desde la teoría. Ahora mismo, está dispuesto a lo peor con tal de defender al artista que es, con tal de ejercer un derecho que todos tenemos y que algunos tememos.
Las páginas de envío a Cuba son un ejemplo de cómo las cosas allá han sido diseñadas para permanecer en un círculo vicioso que ni el 27N, ni San Isidro, ni los aislados y mediáticos intentos de protestas van a cambiar. Nadie está dispuesto a enfrentarse a un cambio marcado por la extrema escasez.
Conozco a un señor que tiene el hábito de pararse en calzoncillos en el balcón. Dice que él sí llama al Municipio, a la Provincia, al PCC, a la Dirección Provincial de no sé qué, para decirles las verdades, para quejarse por las malas decisiones. Su autoestima es más grande que la autoestima del gobierno cubano.
“Al teatro cubano le falta financiación, y este problema viene de la falta de vías para que los teatristas puedan generar ingresos de forma independiente, y así poder tener más libertad a la hora de crear un espectáculo. Y lo otro es la falta de locales de buena calidad para ensayar y hacer funciones”.