Me vuelvo a ver adolescente subiendo los 160 peldaños de metal de la antorcha, asomándome luego a unas ventanillas sucias por las que se veía una Nueva York “super cool” y hedionda.
Me vuelvo a ver adolescente subiendo los 160 peldaños de metal de la antorcha, asomándome luego a unas ventanillas sucias por las que se veía una Nueva York “super cool” y hedionda.
“Ortega va a utilizar este asunto de la migración para decirle a Estados Unidos que nosotros somos los que tenemos el control”, comentó portavoz la Plataforma por la Unidad Democrática.
Un hombre armado mató a 18 personas en un aterrador tiroteo en una bolera y un bar de Lewiston, lo que ha provocado una persecución masiva por todo Maine.
Era un lugar,/ un miedo/ vulgar y colectivo /tejido por las sombras,/por demiurgos / que hicieron una fiesta /y lanzaron al fuego nuestros libros.
“Lourdes Gil fue en un principio una lezamiana convencida, discípula de aquella escuela mitificadora y densa de un barroco cubano”.
En una de sus habitaciones se dio la famosa discusión entre Gómez y Martí sobre un tema que a pesar de los muchos años transcurridos nada ha perdido en urgencia.
Todos los poderes dinásticos contienen y esconden enormes dosis de podredumbre y de voracidad.
El incremento de la emigración de profesionales artistas tiene un origen directo en la represión, coacción y falta de oportunidades.
‘Pero mira…’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en Hypermedia Magazine.
Uno de los asistentes le había tirado una botella llena de agua y Castro Espín tuvo que esquivarla con rapidez para que no le impactara en la cabeza. El botellazo me llevó a 2008, cuando el periodista iraquí Muntazer al Zaidi, arrojó sus dos zapatos al presidente de los Estados Unidos, George W. Bush.
‘Cuba y la noche’ expone, a través de los archivos de las redes sociales, la represión implementada por el Gobierno cubano contra el Movimiento San Isidro.
A principios de los 80 el DTI desplegó la Operación Adoquín, que llevó injustamente a la cárcel a muchísimos artesanos que vendían sus piezas en la Plaza de la Catedral, y mi padre fue uno de ellos.