Me cargaron, me levantaron en peso. De ahí, sentada en el piso con los brazos en alto, haciendo el símbolo de libertad con los dedos, me cargaron en peso unas ocho, diez personas, y me lanzaron adentro de un carro.
Sociedad
Cuba está en otra parte
Mi gente, marchando desordenadamente por las calles de esa Habana arruinada, destrozada, no por el tiempo ni los ciclones, sino por la desidia de la otra gente, la que llenaba de consignas heroicas, y también terroríficas, a mi misma gente en harapos.
El temblor del 11J
Esos 62 años, sumados al hambre, la opresión y a los efectos colaterales de una pandemia, crearon un terremoto de protestas contra la dictadura dentro y fuera del ámbito nacional.
El pueblo cubano: un antes y un después
El pueblo es un sustantivo mayúsculo al que se le agregan adjetivos altamente politizados como “antimperialista”, “revolucionario”, así como “trabajador”, “enérgico y viril”, y más tarde “fidelista y martiano”.
Estoy muriéndome de miedo por los niños
La imagen de mi primito de 15 años, enclenque, disfrazado de policía antimotines, tatuándose en mi hipotálamo ‘forever’.
Y sin embargo…
Tras las manifestaciones del pasado 11 de julio en Cuba, el ‘lobby’ antiembargo ha resucitado, con esa fuerza más, para intentar apoderarse del discurso político sobre Cuba en los Estados Unidos.
Libertad para Prometeo
Me fui de Cuba porque mi padre me quería castigar como si él fuera Zeus y yo Prometeo.
Minoría (v)indicada: rompiendo la burbuja
No entiendo el devaneo gubernamental acerca de cuáles tienen que ser los derechos de la gente con una orientación sexual distinta a la de los que ostentan el poder omnímodo. ¡Los derechos no se plebiscitan ni pinga!
Me pidieron que abriera la boca
Una publicación así me iba a dejar expuesta al acoso (“Hola, linda”), al juicio (“¿A ella no le da pena eso?”), al machismo (“¿Viste a fulanita encuera?”), al intrusismo (“¿El novio no le dirá nada?”), a la hipocresía… Y hasta al absurdo de que vinculen las nalgas a la “credibilidad” profesional.









