Etiqueta: 27N

Julio Llópiz-Casal

Lamentos y deleites de mi 2020

Prefiero recordar tres cosas negativas y tres cosas positivas del año. El 2021 será todo lo brutal o benévolo que han podido ser todos los años. Pero no es lo mismo empezarlo con una lágrima que empezarlo con una sonrisa. Que empiece como sea, pero ojalá acabe con todos llorando de alegría.

Jorge Peré

November Rain

El cosmopolitismo segrega y acaba anulando las narrativas locales; de ahí que sea este y no otro el año de mayor catarsis que se recuerde dentro del gremio cultural cubano en varias décadas. Al encierro, más que a otra cosa, le debemos cuanto ha ocurrido. Al encierro literal, que es el que produce la más severa asfixia.

27N

El profeta, el traidor y el evangelio del 27N

A Carlos Manuel Álvarez, la providencia lo puso en el lugar y en el momento indicado. Completa su ciclo. Su accionar, que a primera instancia parece perjuro, es en sí la salvación. Sin su irrupción en Damas 955, y las ulteriores consecuencias, nadie sabe cómo habría terminado la historia.

Martica Minipunto

Gramática del repudio

Una amiga me contó su diálogo con el chofer de una guagua. Él decía que había que cuidarse de los terroristas que rompían cristales de las tiendas; ella le preguntó su opinión sobre las tiendas en MLC. Cuando mi amiga se bajó en su parada, el chofer le gritó: “Si no te gusta, vete pa’ San Isidro”.

mercenarios

Mercenarios mercenarios, todos somos mercenarios

A una señora que participó en un acto de repudio, yo le pregunté: “Fulanita, mija, ¿y por qué tú te prestaste para eso?”. Ella me respondió: “Porque la placa de mi casa está en candela y no tengo forma de resolver. Aparte, nos dieron merienda y tú sabes que yo tengo un niño. A mí no me importa nada, porque yo no le importo a nadie”.

Tania Bruguera

Contra el Ego Nacional

Este gobierno ha sido la mejor fábrica de disidentes que ha tenido Cuba. Mejor que cualquier agencia de inteligencia extranjera. Este mes han sobrecumplido con creces su producción de inconformes, de gente harta y de indignados. El diálogo está en marcha. Ya nadie está pidiendo permiso ni esperando por nadie.

Maykel Osorbo

Maykel Osorbo: en los márgenes de la marginalidad y el osogbo

La verdad se multiplica, colegas queridos, intelectuales ensimismados, migrantes todos que un día cualquiera optaron por alejarse de la isla. La verdad es que nos marchamos y dejamos solos a unos cuantos Maykel Osorbo. Fuimos a hacernos ebbó por el margen del mundo. Y por orgullo o por agobio, dejamos a Maykel solo con su osogbo.