El arte emergente en Cuba atraviesa un sendero de decadencia, una senda oscura y tortuosa donde la llama de la creatividad parece extinguirse gradualmente.
El arte emergente en Cuba atraviesa un sendero de decadencia, una senda oscura y tortuosa donde la llama de la creatividad parece extinguirse gradualmente.
Una explosión en la planta óptico-mecánica de Zagorsk, cerca de Moscú, provoca roturas en las viviendas cercanas y la evacuación total; la causa de la explosión sigue bajo investigación.
A pesar de las sanciones de Occidente, aerolíneas rusas han importado refacciones por $171 millones mediante triangulaciones. Países como China, Emiratos Árabes y Turquía se revelan como socios clave.
“Hay un horror arcaico en esta sed de sangre que ya no creía posible en estos tiempos. Esta masacre tiene el patrón de la aniquilación mediante pogromos, un patrón que los judíos conocen desde hace siglos”.
“Te voy a decir algo. Prepárate, ponte fuerte. Lo estábamos esperando: se murió tu papá, Orestico”.
“¿Eres menos hombre si no eres padre? Esa pregunta me ha acosado durante décadas. Pero he aprendido a amar mi vida sin hijos”.
“No había ningún motivo para charlar con Leonardo Padura y los había todos. No tenía ningún libro que promocionar, y por eso hablamos a pierna suelta de casi todo”.
Un testimonio de la política cultural española al final del periodo socialista.
“El Ministerio de Cultura le invita a uno, por primera vez en veinte años, a un viaje al extranjero, a Cuba en este caso. El escalafón se mueve. Esto es el éxito”.
“La realidad de un/a artista pobre es distinta de la de otro/a que tiene acceso a la experimentación y a otros elementos o herramientas. Son muchos los que tienen talento; sin embargo, el talento es algo que hay que trabajar, y si el terreno no es el apropiado, el camino puede hacerse bien pesado, ¿no?”
A Carlos Manuel Álvarez, la providencia lo puso en el lugar y en el momento indicado. Completa su ciclo. Su accionar, que a primera instancia parece perjuro, es en sí la salvación. Sin su irrupción en Damas 955, y las ulteriores consecuencias, nadie sabe cómo habría terminado la historia.
En este texto diré cosas que mis amigos saben de sobra, pero espero llegar a otros que quizás no me conozcan tan bien. No soy agente de la CIA. Tampoco soy agente de la Seguridad del Estado. Eso de ser un agente me parece lo más cheo del mundo, para empezar. Los activistas no somos el enemigo.
El dibujo de Jorge Dáger es excepcional. Un ensayo clínico de la identidad de los otros. Poseedor de una incuestionable facultad para la reproducciónmímesis, hace alarde de una habilidad técnica fuera de serie. Sus dibujos al carboncillo rivalizan, en una suerte de ritual erótico, con el estatus reproductivo de la fotografía.