Nunca supe por qué me buscó. Quizás por el miedo o la soledad en que vivía. Tal vez porque parecía un cura con mi calva. O un tipo asexual, por haber perdido cuatro dientes.
Nunca supe por qué me buscó. Quizás por el miedo o la soledad en que vivía. Tal vez porque parecía un cura con mi calva. O un tipo asexual, por haber perdido cuatro dientes.
Se acercan las elecciones en Liberia y el EFFL, dirigido por Emmanuel Gonquoi, defiende el comunismo y busca aliados en Rusia, China y Cuba, desafiando la influencia occidental en África Occidental.
Una Nación sin fronteras conformada en las letras y en el lenguaje como Exilio y como Hogar: constituida en lo que de huidizo siempre tendrá la Poesía.
Washington Post: “El presidente tropezó repetidamente, y el expresidente hizo afirmaciones falsas repetidamente”.
WSJ: “Una actuación titubeante en el debate desata la confusión en el partido sobre el candidato para 2024”.
“Por pura coincidencia, he estado leyendo a Fina García Marruz durante este mes en que se cumplen dos años de su muerte. Leyendo unas cartas suyas a Julián Orbón”.
“A pesar de enfrentar las barreras de una sociedad conservadora y prejuiciosa con su orientación sexual, lograron destacar en sus respectivos campos y contribuir significativamente al avance de la humanidad”.
POLITICO: “Más del 70% de los votantes estadounidenses tienen previsto sintonizarlo”.
Reuters: “Hoy el país se enfrenta a un intento de golpe de Estado. Hoy el país se enfrenta una vez más a intereses para que la democracia en Bolivia se vea truncada”, dijo el presidente Luis Arce.
Al bajar de la guagua, hay que caminar. Inténtelo alguna vez. A fin de cuentas, caminar no ha matado a nadie. Tire sus pasos de vez en cuando, y quizás descubrirá algo que se estaba perdiendo. A mí me ha dado resultado. En parte porque quiero. En parte porque no me queda más remedio.
Carlos Lechuga: Es un verdadero gusto comenzar el año leyendo En brazos de la mujer casada (Editorial Hypermedia, 2020). Creo que es una hermosa despedida al 2020, tan lleno de sobresaltos y represiones. Su libro supera esos doce meses de mierda y consigue que, al menos por un momento, sea posible olvidar tanta tragedia.
Junto a los desplazamientos migratorios, transitan y se desplazan los modos de hacer resistencia. Esto se hace visible en la muestra Berlín contra el patriarcado. Emergen los feminismos del sur, antirracistas y anticoloniales. Sus reflexiones y estrategias de enunciación no solo tienen cabida, sino que también parecen urgentes.
Uno conoce el nombre del que ha puesto el cuerpo, del que es elocuente, de aquel que es capaz de articular mejor la rabia. Pero detrás de cada activista que tú conoces, hay otras personas. Quiero empezar el nuevo año agradeciéndoles por haber estado ahí, como fieles guardianes del activismo.