“Te voy a decir algo. Prepárate, ponte fuerte. Lo estábamos esperando: se murió tu papá, Orestico”.
“Te voy a decir algo. Prepárate, ponte fuerte. Lo estábamos esperando: se murió tu papá, Orestico”.
La degradación colectiva del inglés ha sido nuestro logro más impresionante; le hemos fracturado la columna con nuestra ignorancia y nuestro acento, con la jerga, el ‘slang’, el turismo y la multitarea.
En medio de las tensiones de la Guerra Fría, la afición del presidente JFK por los puros cubanos entrelazó la indulgencia personal con las maniobras políticas, revelando una matizada interacción de diplomacia y deseo.
Un testimonio de la política cultural española al final del periodo socialista.
“El Ministerio de Cultura le invita a uno, por primera vez en veinte años, a un viaje al extranjero, a Cuba en este caso. El escalafón se mueve. Esto es el éxito”.
El bollo ʻrealistaʼ de una modelo real o el bollo ʻidealʼ del pintor.
¿Cómo hubiera sido esta Isla sin ese desvío impuesto por un experimento demencial?
Los submarinos de la clase Yasen-M son los más avanzados de Rusia, con tecnología punta, misiles hipersónicos y excepcionales capacidades de ocultación.
Ucrania lucha por su supervivencia y moviliza todos los recursos posibles tanto dentro como fuera del país. Mientras tanto, Rusia oficialmente aún no está en guerra, pero está llevando a cabo una “operación militar especial”.
La emergencia del campo cultural político soviético.
Hace exactamente 55 años, el 5 de diciembre de 1965 se produjo, a los pies de la estatua de Pushkin en la plaza homónima de Moscú, la primera manifestación pública autónoma en la Unión Soviética postestalinista. La esfera cultural se convertía en el último refugio y primera trinchera para la oposición al régimen.
Para esto organizan arengas y mítines patrióticos de manera “espontánea”, con días y a veces meses de antelación, o inventan una Constitución, un código-ley o un país que no cumple las expectativas de nadie, ya que el fin último del terror-todo es que el otro acepte el temor propio como parte del miedo general.
Aludir a nuestros artistas políticos con un simple “efecto Ai Weiwei”, en nombre de una impostada visión global, es una hipocresía y un deseo de caerle en gracia a los funcionarios que han expulsado de la república del arte cubano a Tania Bruguera o a Luis Manuel Otero Alcántara, entre otros que cultivan el desacato al régimen.
El artista Eldy Ortiz relata la vigilia del 26N frente a la iglesia de Paula y la parada del 27N ante la sede del Ministerio de Cultura, Cuba.