Una masturbación es el diminuto triunfo de lo irrepetible.
Una masturbación es el diminuto triunfo de lo irrepetible.
“Corre, niña, vete con él”, me digo desde el presente. Pero no me escucho. Estoy muy lejos de allí. De esa Habana, de ese año.
El cine cubano perdía autonomía como arte y, acorde con las directrices leninistas, transmutaba, junto a otros medios de comunicación, en mero instrumento ‘agitprop’ del Estado.
Veinticuatro soldados israelíes muertos en Gaza en un solo día, lo que supone las mayores pérdidas de Israel, desde el comienzo de la ofensiva.
Eso hizo Daranas: reclutar fantasmas del pasado para las batallitas del presente.
Discurso Especial de Javier Milei, presidente de Argentina, en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, 17 de enero 2024.
Una parte considerable de la herencia cultural inmueble del país está a tiempo de ser rescatada, pero se trata de una realidad inmersa en el caos generalizado que es hoy Cuba.
“Barrenderos de Cuba cuentan en qué condiciones limpian la nieve en el centro de Moscú”. Un reportaje de MSK1.RU.
Una madrugada, en la república soviética de Massachusetts, se subió al taxi el cardenal católico cubano en persona: Jaime Lucas Ortega y Alamino, arzobispo de la Arquidiócesis de La Habana.
¿Recuerda alguien todavía aquel documental donde sale el comandante Eduardo Bernabé Ordaz, director vitalicio de la triste Mazorra hablando de la higiene y las bondades del manicomio mientras con unos guantes blancos tira maíz a unas gallinas?
Mi querida María Magdalena Campos,
Te escribo desde esta distancia ciega y sorda que imponen las geografías y los mapas, pero siempre con mis ojos retozando sobre el umbral de tus obras.
En las páginas de Zorro (Editorial Impedimenta, 2019) de Dubravka Ugrešić. Entre fragmentos. Tomando nota.