Cada una de estas banderas cuenta una historia de identidad, lucha y unidad.
Cada una de estas banderas cuenta una historia de identidad, lucha y unidad.
‘El compañero que nos atiende’ es una entrega de la serie ‘Epizootia’, una columna de la artista Camila Ramírez Lobón en ‘Hypermedia Magazine’.
‘Experiencia’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
CNN informa de que una carpeta que contenía información en bruto sobre Rusia desapareció de la Casa Blanca durante los últimos días de Trump.
El actor Matthew Perry murió por los efectos agudos de la ketamina, un fármaco del que ingirió la última dosis una semana antes.
A pesar de la presión internacional, las autoridades israelíes siguen resueltas en su misión de neutralizar a Hamás, en represalia por el atentado del 7 de octubre.
¿Cuánto pesó en su deslealtad a Estados Unidos, el pasado de Víctor Manuel Rocha?
Los líderes de la UE no aprueban un paquete de ayuda crucial de 50 000 millones de euros, obstaculizado por el veto del primer ministro húngaro, Viktor Orban.
Mientras Occidente duda sobre el apoyo a Ucrania, Putin promete continuar la guerra, citando la resistencia económica de Rusia y sus objetivos inalterados.
Nunca debes empezar tu relato escribiendo: “Había una vez un puñetero régimen totalitario…”, puesto que no se trata de imponer juicios, sino de contar historias.
Entrevista a Ena Lucía Portela
Esa es otra “gratuidad” de una política cultural férrea, maleable y corrupta, pues mediante contactos personales y amorosos, y también a través de sobornos, metecabezas penetran los medios de difusión masiva, virtualmente convencidos de que el consenso popular logrará redimirlos ante una fantasiosa posteridad.
En la biblioteca de la UNEAC, detrás de una mesa, estaba su director: José Rodríguez Feo. El rostro medio sombrío, la mirada desafiante. Nos saludamos y me invitó a mirar los anaqueles. Allí no había nada de Jane Austen. Se lo dije y me observó de arriba a abajo, con perplejidad. “Lo que hizo pobremente Jane Austen lo perfeccionó Henry James con una gracia total: lea a James”, dictaminó sin levantarse.