“La mujer, la fotógrafa, no es una simple ladrona de luces y sombras. No es solo el tecnicismo de un arte, es apreciación y reflexión. Un vínculo absoluto con el creador”.
“La mujer, la fotógrafa, no es una simple ladrona de luces y sombras. No es solo el tecnicismo de un arte, es apreciación y reflexión. Un vínculo absoluto con el creador”.
El mito del pene —el célebre ‘lingam’ hinduista, digamos— es uno de los más poderosos y diversificados, y ese fenómeno, expresado así, deviene ya lugar común en sus gestos más superficiales.
Veinticinco años después de haber escrito ‘Jardín’, una Dulce María Loynaz todavía joven, parada en el centro de cierto jardín carnívoro llamado ‘revolución’, renuncia a toda clase de contacto literario, renuncia a publicar aquello que la sostiene como mujer y escritora.
Diplomáticos estadounidenses y europeos están intensificando sus esfuerzos para evitar la escalada de la guerra de Gaza en todo Oriente Próximo.
Se equivocaba Santiago Feliú, se equivocaba. Aquel Quijote comunista no iría a parar a ninguna parte.
López Obrador propone levantar los bloqueos estadounidenses a Cuba y Venezuela y un plan de ayuda de 20 000 millones de dólares para abordar las causas de la migración.
Nepal suspende los visados de trabajo a Rusia y Ucrania tras la muerte de al menos 10 mercenarios y la desaparición de otros 100.
Después de 24 años, un policía de Hamburgo resuelve el misterio de la desaparición de Claudia von Weiss en Cuba y pone fin a la situación de su familia en Dresde.
Los cargos incluyen agresión a agentes, entrada violenta en el Capitolio y otros delitos graves.
Fuera de la ficción en la narrativa y el cine, de los testimonios publicados por la Editora Política, Verde Olivo o Ciencias Sociales, ¿cómo sería, por ejemplo, ese “relato otro” de la participación de Cuba en la guerra de Angola o el del sueño nuclear cubano?
De las fiestas populares cubanas, el Carnaval de La Habana es la de mayor arraigo y tradición.
A pesar de los cambios y desestructuras, este asueto de pobres, digo, de pueblo, ha tratado de salvaguardar lo típico: conga, cerveza y comparsas.
Ni la revuelta plástica de los 80 ni el ensayismo intelectual de los 90, con su civismo postmoderno o sus eruditas arqueologías, llevaron la crítica del poder en Cuba al grado de refutación que se observa o se lee en algunos de los más jóvenes escritores y artistas de la isla.