Los países no desaparecen con una explosión: agonizan en la desidia y se van apagando a medida que sus habitantes los abandonan.
Los países no desaparecen con una explosión: agonizan en la desidia y se van apagando a medida que sus habitantes los abandonan.
La vieja generación de la clase política ucraniana, así como el ‘establishment’ político occidental, miraban a Zelenski con preocupación: el nuevo presidente no era un político profesional.
Noruega, Irlanda y España reconocerán un Estado palestino a partir del 28 de mayo, ante lo que Israel ha retirado a sus enviados.
El muy parcial enfoque que se alienta desde los olimpos culturales hace dudar de la sinceridad del remordimiento blanco.
La profesora entró al aula y dijo como si fuera lo más natural del mundo: “Se nos ha ido el hombre más grande de la humanidad”. Se nos ha ido, dijo.
La L de lengua. La L de locos. La L de labios. La L de lamentación. La L de ʻlárguenseʼ.
La censura es un trago amargo que no desciende del esófago.
La Fundación Ludwig y sus acólitos devienen en objeto de monitoreo del estado de los derechos culturales en Cuba.
En el año 1994 / yo tenía 8 años y aún no iba a la primaria Manuel Torres Canals / a escuchar a un amiguito que reunía a todos alrededor de una mesa / y se ponía a inventar historias sobre Voltus V y Mazinger Z.
Entrevista con Jorge L. Valdés Bartutis, refugiado político y fundador de la asociación Cubanos Libres en Uruguay sobre las declaraciones de Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio.
El Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos ha devuelto 58 migrantes cubanos que han intentado ingresar de manera irregular a territorio estadounidense.
Lo cubano no como resignación, sino como llamada a la invención y el atrevimiento constantes.
El académico y crítico de la intervención rusa en Ucrania, enfrenta cargos por “apología del terrorismo”, avivando preocupaciones sobre los derechos civiles en Rusia.
Benjamín Netanyahu promete un control de seguridad indefinido sobre Gaza tras la guerra, lo que hace temer una ocupación permanente.
Los murales de gatos y negros bembones que hoy en día inundan el casco histórico de Camagüey (y que el tiempo, gracias a Dios, ha ido borrando) no tienen una gota de cubanidad. Son, única y exclusivamente, la idea del falso nacionalismo rellenando monederos: el falso nacionalismo a merced de una falsa nación.
En su crítica a las estructuras opresivas, Rafael Zarza va mucho más allá del poder del Estado: se adentra en diversos fenómenos capaces de limitar nuestra libertad. Es imprescindible que el hombre arrecie la confianza en sí mismo para evitar ser degollado, o convertido en un buey obediente.