En 2004, tras la detención de Bobby Fischer en Japón, su histórico rival Boris Spassky salió en su defensa: “Enciérrenme con él… y dénnos un tablero de ajedrez”.
En 2004, tras la detención de Bobby Fischer en Japón, su histórico rival Boris Spassky salió en su defensa: “Enciérrenme con él… y dénnos un tablero de ajedrez”.
Los 34 relatos reagrupados en este libro, ‘Morir de isla y vivir de exilios’, de Héctor Santiago, cuentan una isla mortífera, sumida en los horrores.
La vida de Kahlo es incómoda de leer y compleja de analizar.
Varela fue uno de los muy pocos, si es que no el único, filósofo latinoamericano del siglo XIX que escribió a favor de la tolerancia religiosa.
El legado inconcluso del conflicto que moldeó la política actual.
“Ahora lo que me falta es un país. Me falta un país con cuatro gatos, una madre y un mar. Eso es lo que estoy buscando”.
Esta dimensión teológico-política ha permitido al régimen sostenerse incluso en medio del deterioro material, la crisis económica y la pérdida de legitimidad.
La ruta 28 fue acaso la primera que desapareció con la Revolución. De Correos a Buenavista, en La Habana. Pero ahí continúa esta ruta 28 en específico, con sus 82 expedicionarios a cuesta y sus metales restallando bajo el flash de la cámara. Es maravillosa. Una mole de plata sobre el papel.
Los interlocutores ‘en el poder’ del ICAIC han sido identificados e historiados por el Observatorio de Derechos Culturales por sus perfiles censores y represores.
La histórica ciudad de Lahaina, en Maui, ha sido arrasada por el incendio forestal más mortífero de Estados Unidos en más de un siglo. El número de muertos asciende a 93 y surgen preguntas sobre la preparación ante catástrofes.
La leyenda del baloncesto Pau Gasol hace historia al convertirse en el primer español que entra en el Salón de la Fama de la NBA, consolidando una legendaria carrera.
Incluso los aliados más cercanos de Israel han expresado su preocupación por la catástrofe humanitaria que se está produciendo.
Los murales de gatos y negros bembones que hoy en día inundan el casco histórico de Camagüey (y que el tiempo, gracias a Dios, ha ido borrando) no tienen una gota de cubanidad. Son, única y exclusivamente, la idea del falso nacionalismo rellenando monederos: el falso nacionalismo a merced de una falsa nación.
“La crítica debe ser un proceso consciente y reflexivo. Para no vagar de una opinión a otra, es preciso establecer una idea clara de lo que se pretende, aunque en un primer momento resulte superficial o ambigua. Al fin y al cabo, la última palabra la tiene el propio artista”.