No hay eventos a los que acudir: ni tertulias, ni festivales, ni espacios de opinión donde se pueda debatir qué se debería hacer con las estatuas, una vez que el sistema se desplome.
No hay eventos a los que acudir: ni tertulias, ni festivales, ni espacios de opinión donde se pueda debatir qué se debería hacer con las estatuas, una vez que el sistema se desplome.
Israel retira a su embajador en España, lo que agrava las desavenencias diplomáticas tras las críticas del presidente Pedro Sánchez a las acciones israelíes en el conflicto de Gaza.
El ODC conmina a organismos internacionales a revisitar los acuerdos ratificados por Cuba en materia de Derechos Culturales.
Veo cada detalle, oigo lo que se dijo y se calló, toco en mi mente la mano temblorosa de mi padre que hasta aquel día no sabía que existía.
“Que me perdonen todos los que, de un modo u otro, me conocieron y no pudieron realizarse”.
“Una protesta contra la dictadura autoritaria de un sistema anacrónico y contra el mundo libre y su demagógico discurso de ‘igualdad, libertad, fraternidad’”.
“Una de las cuestiones más interesantes fue que el profesor culminara su disertación afirmando que nuestro país no había sido fruto de un proceso de conquista, sino solamente de la transculturación”.
Desde el momento de su muerte, como un desprendimiento total, categórico y nacional, una frase inundó el ambiente: “Yo soy Fidel”.
… es una ollita de presión: / el que entra duro se ablanda, / el que entra blandito se desbarata…
‘Plaza sitiada’ es un libro exasperante: no se sabe dónde termina la ingenuidad y dónde empieza el cinismo.
Hay una violencia monstruosa y metastásica, y de momento uno quiere ser otro. Salirse. Escapar.
Conozco a una persona adicta al agua. Esa persona adicta al agua puede tomar más de siete litros al día. Esa persona adicta al agua es una persona vacía. Es una persona que no sabe a nada.
Hay gente jodiendo en todas partes. Gente invisible y gente con determinada visibilidad, jodiendo. El verdadero virus es ese: gente jodiendo gente. La peor mutación es esa: gente jodiendo gente.
El guanchismo es una forma de crítica social cubana que vive entre dos aguas: por una parte hace una crítica epidérmica del totalitarismo, sin llegar a su raíz; por otra, su propuesta reside en el mantenimiento de ese sistema.