Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
Estados Unidos intensifica su acción militar en Siriaagentes iraníes, en respuesta a los ataques contra tropas estadounidenses.
Las fuerzas israelíes cercan el principal hospital de Gaza, al-Shifa, amenazando vidas humanas mientras la escasez de combustible pone en peligro a los recién nacidos.
Uno de los títulos de este año es sin duda ‘Cuchillo. Meditaciones tras un intento de asesinato’ (Random House, 2024), de Salman Rushdie.
En una de esas tardes de desesperación, la profesora me comenta la decisión: “Abandonaré el país, lo estoy vendiendo todo”.
Juanita Castro ha salido de su farmacia. Las turbas que suenan trompetas en las calles de la Ciudad la han sacado de su ensueño. Es una Bella Durmiente a quien sólo despierta, de vez en cuando, el hedor de un cadáver.
Había que mirar muy a fondo en mi primera casa norteamericana para descubrir que formaba parte de un sueño, el llamado “american dream”.
Thais Pujol Acosta (La Habana, 1970), es una activista y consultora que ha dedicado gran parte de su vida a la lucha por la libertad y los derechos humanos en Cuba.
La imagen del Che se convierte en ídolo y moneda de cambio, sobrevalorada y sobreexplotada para beneficiar a unos y perjudicar a otros.
Consumimos obras de Leonardo Padura porque todavía tenemos fe en un sentido textual que explique nuestra existencia individual y nuestra experiencia histórica.
Leemos a Padura porque, en tanto pueblo, seguimos negándonos a asumir el vacío de significados con que, década tras década, nos ha ido difuminando la Revolución, para colmo sin contar con nosotros.
Ser elegido para participar en la Bienal de La Habana, o para representar a Cuba en una bienal internacional, es el resultado de haber depositado en el régimen una suficiente confiabilidad política, traducida en una obra de arte dócil.
Yo siempre había leído, o entendido a partir de ciertas lecturas, que la vida íntima no debía ser materia prima de ningún texto; a la par, también era testigo, una y otra vez, de demasiadas excepciones que contradecían ese credo.
Armando Abascal: “Yo no podía pensar que en 2021 podían existir lugares tan macabros, tan dantescos. Es una celda plenamente tapiada. Antes del triunfo de la Revolución no existían prisiones de este tipo”.
¿Cómo se presenta un libro del mejor escritor vivo de Cuba? Y esto no lo digo yo, porque ya lo ha dicho él. No es fácil, aunque el que lo presente, es decir yo, sea el mejor crítico vivo —o muerto— de Cuba.