Todos los caminos conducen a Cuba. Todo es lo mismo, aunque tenga mejor maquillaje.
Todos los caminos conducen a Cuba. Todo es lo mismo, aunque tenga mejor maquillaje.
El presidente venezolano reaviva la disputa territorial, con el objetivo de anexionarse la región petrolera del Esequibo, en Guyana.
Aumentan las tensiones entre Venezuela y Guyana por una zona fronteriza, ante los recientes descubrimientos de gas y petróleo.
Israel es odiado no por haber usurpado territorios que los árabes consideraban suyos, sino por ser la punta de lanza de Occidente en ese ámbito del Oriente Medio enquistado en el despotismo y el atraso.
Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
Mientras tiene lugar la fiesta del cine latinoamericano en La Habana, el Gobierno cubano avanza leyes y decretos que penalizan la libre expresión y creación cultural.
A los federales: Para ahorrarles una investigación prolongada, declaro de manera categórica que no estaba trabajando con nadie.
El Hombre Nuevo muere de irrealidad y aburrimiento.
Sylvia Plath sería como una especie de ‘femme fatale’ de la literatura, marcada por la enfermedad y la muerte.
Si algo bueno tiene el exilio, si algún lujo tiene que el gobierno cubano no me deje regresar a casa, es precisamente poder leer y leer la tristeza de izquierda de las intelectuales norteamericanas.
El animé consigue una universalidad perturbadora anclada en profundos substratos tradicionales.
Al teclear “libre” en Google y pulsar en “voy a tener suerte” debería aparecer, indefectiblemente, una gran fotografía en blanco y negro de Juan Abreu desnudo.
Era la primavera de 1971. En La Habana, el Estado cubano le imponía a un poeta oficial la epifanía estalinista del ‘mea culpa’ que terminaría por catapultarlo al exilio. Un exilio sin retorno, de por vida.
Te llamas Lorenza Böttner. Bailas como una exhibicionista en la avenida Lexington, esquina con la calle 52, en Nueva York. Sabes que la calle es un espacio de trabajo y mendicidad.