El miedo ha hablado.
sueño en el lodo de la moral hasta caer en nuestro estiércol para bendecirnos / no ser nadie para ser el amo del universo / ni juego ni escritura ni religión ni ley en el desierto de nuestros corazones
Multitud de personas corearon “Putin es un asesino” y “No a la guerra” mientras marchaban, bajo una fuerte presencia policial, hacia el cementerio de Borisovsky.
“Nuestra falta de amor a la patria nos ha llevado a pactos de silencio, a no denunciar nuestra hambre, nuestra escasez de lo más básico”.
“Sueño con una Cuba donde la aspiración de los cubanos no sea irse, donde prevalezca un proyecto de nación inclusivo y pluralista”.
Una de las historias más poderosas del béisbol cubano es la de Armando Capiró.
“Para los agentes de seguridad cubanos no existe diferencia entre un periodista independiente y un disidente político”.
Contemplar la profundidad del otro como extensión de nuestro propio abismo.
¿Por qué el paisaje de la ciudad que conocemos, día tras día, se nos hace más distante?
¿Jóvenes hablando de la muerte? Es que la tienen muy cerca. No es la muerte física, inevitable, natural. Es el vacío, la sensación de que todo ha sido inútil, un círculo vicioso. Una densidad que adormece y duele.
Tal vez Carlos Manuel Álvarez, que ayer se hizo un tatuaje en Miami, haya tomado un vuelo sorpresa a La Habana para escribir la crónica del concierto único de Pablo Milanés. Si no, es como si lo hiciera. ‘La Tribu’ es un libro así: un libro donde ha sido escrita Cuba, y si falta algo, es como si no faltara.
En mi historia personal, el hecho de ser “color cartucho” ha supuesto un gran privilegio. Al mismo tiempo es una fukin maldición. Entrar en esa bolsa me ha ubicado en una posición de indefinición. Una suerte de inopia racial.
‘Concierto mambí’ engarza el lenguaje culto de la poesía decimonónica con las expresiones populares más crudas. Como cuando dice: “Es más puro y más volao // —más lindo y potente, asere— // amparar al que se muere // que obedecer a un singao”.