Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
El mercenarismo moderno, con sus empresas militares privadas de alta tecnología, reconfigura los conflictos mundiales. Sin embargo, a medida que prosperan, surgen acuciantes cuestiones éticas que cuestionan la rendición de cuentas, la guerra con ánimo de lucro y la lealtad.
En medio de la invasión rusa de Ucrania, la enigmática letra “Z” emerge como un potente símbolo que evoca fervor, desafío y misterio en la narrativa en evolución de la guerra.
De esas “miradas evocadoras” sobre La Habana, retomo la más inquietante y profética, la del gran poeta José Lezama Lima.
Reuters: “Las elecciones podrían dar paso al primer gobierno de extrema derecha del país desde la Segunda Guerra Mundial”.
AP: “El primer atleta transexual de Cuba muestra los progresos y los retos a los que se enfrentan las personas LGBTQ en la isla”
The New York Times: “No se puede esperar que los votantes ignoren lo que fue evidente: Biden no es el hombre que era hace cuatro años”.
The New York Times: “Si el presidente Biden se planteara seriamente abandonar la carrera, la primera dama sería la figura más importante, aparte del propio Biden, para tomar esa decisión”.
The New York Times: “Puede utilizar su verdadero superpoder: será una implacable fiscal del clarísimo caso político contra Donald John Trump”.
Han pasado 50 años de esas dos cartas. Fidel ha muerto. Cuentan que José Lezama Lima, en 1959, dijo que nadie decía la palabra patria como “ese muchacho”. De tanto pronunciarla, Fidel visualizó la patria como un caballo, incansable como él, montado a pelo y sin lugar para otro en el lomo.
“Estoy orgulloso de mi generación: están revolucionando la historia. Tenemos mucho que perder, pero tenemos muchísimo más por ganar. Por eso el miedo a expresarse libremente es cada vez menor. El arte tiene un papel protagónico en un cambio social nunca visto en más de sesenta años”.
Mis habilidades, avaladas por un título en Periodismo sin revalidar en el exterior y sin validez dentro de mi país, donde me incluyen en una lista de mercenarios-pagados-por-el-imperio, se resumen en facilidades de comunicación, buen dominio del idioma español y cacharreo del inglés. El resto es globo.
“Aún no he concientizado completamente cuánto han calado estos casi dos años en Madrid, y cuánto han influido en mi trabajo. Siempre me he enfocado en temas estrechamente vinculados a mi país y su realidad, pero igualmente frecuentes en otras latitudes”.