Hay que singar y después reflexionar sobre la sabiduría cuántica de Dios
Hay que singar y después reflexionar sobre la sabiduría cuántica de Dios
El futbolista cubano Arichell Hernández Mora fue detenido en República Dominicana por viajar con documentos vencidos, notificó la Dirección General de Migración.
Washington Examiner: “Mientras que el régimen liberó a los líderes blancos en cuestión de días a condición de que se exiliaran, unos 1000 presos políticos, en su inmensa mayoría negros, siguen en las cárceles cubanas”.
Como si lo representado no perteneciera a la realidad externa, sino a una zona intermedia: sueños, recuerdos, arquetipos, órganos del inconsciente.
“La humanidad, la historia, la poesía, el arte y la conexión entre nosotros como seres humanos, es lo que nunca debe desaparecer”.
Publicado con motivo del vigésimo aniversario del exilio forzado de Raúl Rivero desde Cuba, en abril de 2005.
El responsable de seleccionar al personal de la administración Trump es un DJ ultraconservador con un pasado turbio, que ha permitido que saboteadores contradigan desde dentro la agenda presidencial.
Veo a través de estos óleos la posibilidad, muy remota, de evitar el genocidio.
Kirenia Carbonell Diéguez es una activista comprometida con la defensa de los derechos humanos, la libertad y la democracia en Cuba.
Una Negra
de nación mandinga,
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de una casa,
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(La Habana, ventas dominicales)
“Ya se cumplieron sesenta años desde que escapé de la tiranía castrista. Y créeme, no ha pasado un solo día sin pensar en lo que podría haber sido nuestro país. Todavía tengo esperanzas, no las pierdo. Tarde o temprano lo malo se acabará”.
María Ángeles Fernández Cuesta, ‘La Pinturitas, es una creadora instintiva y una mujer fascinante que realiza con tesón y de manera obsesiva una obra colorida, marcada por lo efímero, al estar pintada sobre un único soporte: los muros de un restaurante abandonado.
Monseñor Giulio Einaudi, nuncio apostólico en Cuba, viene a conversar o a alcanzarme algún jugo de frutas. Cuando se va la monja que nos vigila, me atrabanca contra el librero.
“No escribí un libro para que su trama durara tres meses. Yo escribí un libro para que con el paso del tiempo tú puedas leer y, mientras haya un inmigrante, una persona que se tiene que ir de su país por cualquier razón,este libro tiene sentido”.