Para Diango Hernández, pintar un rostro significa proyectar sobre el papel o el lienzo la esencia de un modelo, su doble fluídico, antes que su apariencia.
Para Diango Hernández, pintar un rostro significa proyectar sobre el papel o el lienzo la esencia de un modelo, su doble fluídico, antes que su apariencia.
Ian Padrón (La Habana, 1976). Cineasta, director y guionista. Entre otros ha realizado el polémico documental sobre el beisbol ‘Fuera de liga’ y el largometraje de ficción ‘Habanastation’. Su pasión por la pelota lo ha llevado a ser parte de la Federación Profesional Cubana de Béisbol (FEPCUBE).
La ciclista cubana Marlies Mejía García encuentra una nueva esperanza en Roanoke Valley, entrenándose para sus terceras Olimpiadas, ahora con el Blue Ridge Team24, de Virginia.
Vivieron vidas paralelas, asesoraron a presidentes y cambiaron el curso de la Guerra Fría. ¿Cómo orientarían hoy a Estados Unidos?
“Fue Castro quien arrastró por primera vez a la URSS al continente africano —sin pedir permiso, cabe añadir— al enviar tropas cubanas en apoyo del MPLA”.
¿Cómo se define la palabra “seguro”? Si la palabra seguro se define como “sin efectos negativos”, entonces las vacunas no son 100% seguras.
Hypermedia Magazine rinde homenaje a la periodista cubana Azucena Plasencia (1943-2025).
Hasta ahora, el foco han sido cientos de vuelos, principalmente hacia países de América Latina.
Fuera de la ficción en la narrativa y el cine, de los testimonios publicados por la Editora Política, Verde Olivo o Ciencias Sociales, ¿cómo sería, por ejemplo, ese “relato otro” de la participación de Cuba en la guerra de Angola o el del sueño nuclear cubano?
‘Destino seguro’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
El terror fue, y aún continúa siendo, esencial en la supervivencia del sistema; por tanto, Cuba sigue siendo un régimen totalitario clásico.
Aunque el perreo entre la intelectualidad cubana joven no es un asunto nuevo, con Bad Bunny sí que ha cobrado una nueva dimensión.
“La gente en la calle me miraba muy mal y también sentí ese mismo desprecio de la mayoría de los tatuadores por ser la única mujer”.