Un botón de muestra de la insensibilidad del Estado y del periodismo cubano, tanto como de su machismo y su arrogancia.
Sociedad
No estás obligado a decir de qué color es tu sexo
Disidencia que se ha tornado carnaval, agenda política, una nueva forma de homogeneidad a la que es más fácil controlar.
La cultura de consumo, una sentencia de muerte
Agotado de la manera lineal de extraer, usar y desperdiciar recursos, decidí explorar modelos de negocios que priorizaran el desarrollo humano genuino.
La Cuba soñada
Sueño con una Cuba que, en esencia, se guía por la regla de oro: “tratar a los demás como quiero que me traten”.
Sangre y más sangre
Esperar la resignación de los cubanos en medio de la crisis energética, de abastecimientos, de transporte, es sencillamente criminal y fascista.
De la leche, alergias y otros asuntos
¿Cuánto tiempo gasta una mujer cubana en comprar comida? Según ella, los tiempos de las madres no son mesurables.
Amelia Calzadilla: El reparto como resistencia, las uñas como guerra
¿Qué dijo exactamente Amelia Calzadilla como para provocar que ‘Cubadebate’ le otorgue su atención?
Entrenados en el arte de odiar
Cultivar el odio es clausurar las vías civilizadas para bregar con la injusticia, es —a fin de cuentas— invitar a la violencia. Toda expresión de odio es un búmeran que lanzamos, sin saberlo, contra nosotros mismos.
Azúcar prieta y aceite de coco
En el 93 tenía 11 años. En ese tiempo mi mamá era el sostén de la casa. No le he agradecido lo suficiente a esa mujer divorciada, profesora de matemáticas con un salario de trescientos pesos que fue mi madre en los 90.
Amelia de los Milagros
Los cubanos tenemos la paciencia más grande de este mundo. Llevamos esperando por una vida mejor más de sesenta años.









