Etiqueta: Película

Corazón azul

Los masturbadores de las playas desiertas

Miguel seguía encuadrando a unos cien metros de mí. Empecé a escuchar unos gemidos a mis espaldas. Me volteé. Tras las uvas caletas, había un hombre tirado en el suelo, con los pantalones bajados, masturbándose… Pero Miguel había decidido terminar la escena a toda costa. Su cine es más importante que la propia vida.

Plantados

‘Plantados’: Más allá de lo bueno y lo malo

Lilo Vilaplana domina el lenguaje del culebrón latino y las técnicas expresivas del narcorromance. En sus manos, los medios de producción de propaganda consiguen la catarsis colectiva que ha puesto a los cubanos a reflexionar sobre el trauma del presidio histórico. ‘Plantados’ irrumpe en pantalla con una saludable dosis de sensacionalismo.

Carlos Lechuga

La vagina dentada

Tenemos mucho que aprender y escuchar. Hace un tiempo escribí un texto donde hacía el amor con Ana Mendieta, y el Messenger se me llenó de mensajes de odio. Algunas amigas me dejaron de hablar. Una me decía: “¿Qué coño te hace pensar que Ana Mendieta querría estar con un tipo como tú?”. Y tiene razón.

Larry Villanueva

Larry Villanueva: “No creo estar listo para regresar a la Isla”

En los últimos años de la década del noventa, apareció en La Habana una copia en VHS de Azúcar amarga, de León Ichaso. Un clásico instantáneo. No sé cómo entró al país. La gente se la pasaba con un secretismo tremendo. Las actuaciones principales son maravillosas. Hoy me alegra poder hablar con Larry Villanueva, de orilla a orilla.

La escena de sexo de Corazón Azul* - Lynn Cruz

La escena de sexo de ‘Corazón Azul’

La noche de la filmación me pareció interminable. Tuve que andar desnuda por ese pasillo infinito, desde el crepúsculo hasta la madrugada. Hubo un momento en que el padre de Carlos subió a darle de comer al gato y tuve que esconder mi cuerpo debajo de las sábanas azules de la película.

Bacurau, tierra en trance - José Luis Aparicio Ferrera

Bacurau, tierra en trance

Entrada la noche es la hora del bacurau, una más entre las presencias fantasmales del desierto brasileño. El bacurau se muestra solo cuando quiere, como un arañazo apenas perceptible que atraviesa el crepúsculo. Este pájaro inasible está en peligro de extinción, al igual que la cultura brasileña.