Etiqueta: Sociedad cubana

Broselianda y Rolen Hernández

Dicen que la escena cubana ha perdido el alma de una estrella

Está claro que, por mucho que doren la píldora, Miami no es ciudad para los actores. Y menos para el tamaño de Broselianda Hernández. Lo más duro es que el cine cubano también la abandonó. Ese cine ingrato que desatiende a muchos, aun en el momento de mayor brillo. Brose se quedó sin tierra. Por eso se ahogó.

Tania Bruguera

Dos Cubas

En Cuba la ilusión dura poco. No es el calor: es la impotencia. Existen espacios que quieren resistir, espacios para que uno se imagine por un instante que está en Madrid, en Roma, en Japón, o en la Cuba del futuro. Pero esa oportunidad solo existe para una clase social muy específica.

Alberto Garrandés

La vuelta a la manzana

Ya se sabe: estatismo, encadenamiento, y un paisaje vigorosamente renovado para que todo siga, con Lampedusa, en lo mismo con lo mismo: recelos, discursos y más discursos, promesas, cálculos, maniobras. Una vecina exclama: “No sé adónde repinga vamos a parar”. La palabra “repinga” despliega un señorío inmediato.

Ray Veiro

Sobre la pedofrastia en Cuba

Hay dulces y juguetes en tiendas que no están hechas para nuestros niños. No es que sea difícil explicarles el porqué; es que resulta tan doloroso habernos creído todas las mentiras y aprender ahora a vivir sin nada, en un circo donde todos somos los bufones. Pero aquí seguimos, esperando a los yumas.

Marlene Azor Hernández

La manipulación del índice de pobreza en Cuba

La anunciada reforma salarial podría diluirse en una espiral inflacionaria de precios que mantendría muy bajo el poder adquisitivo. Para eliminar la escasez de alimentos tampoco parece posible la importación, pues la pandemia ha disminuido de manera drástica el turismo, las remesas y la venta de servicios médicos al exterior.

No los queremos, no los necesitamos - Jesús Jank Curbelo

No los queremos, no los necesitamos

Entiendo que esta gente, los del gobierno, cuiden la finquita con la saña de cualquier empresario que cuida su negocio. Pero me da rabia con los agentes: son los miserables, los penúltimos en la lista de beneficiados por el poder, los que no tienen nada, igual que nosotros, y se cogen pa’ eso. Dos veces he conversado con ellos.

La histeria como himno nacional - Tania Bruguera

La histeria como himno nacional

Entiendo por qué es difícil para la gente reconocer que existen estos momentos: es ver sin metáforas el horror de un pueblo. Yo me quedo con esta imagen: dos mujeres dentro de la turba, desde el otro lado del cristal de la patrulla, nos hacían la señal de “me gusta” con sus manos, dejándonos saber que no eran todos, y que no eran tan sinceros.