Donald Trump parecía un niño abatido al que le hubieran quitado su juguete favorito. Se parecía a mí, desde que se acabó la Revolución Cubana. Se parecía a Orlando Luis Pardo Lazo, desde que salió de La Habana en marzo de 2013. Trump y La Habana: mis amores perdidos, mis pesadillas de exiliado sin nada más a lo que asirse.
Uber Cuba 0125
Sacha Baron Cohen: un nombre que, por lo demás, siempre creí que era el más falso de sus innumerables seudónimos, que acaso hayan sido solo tres a lo largo de su carrera como actor: Ali G, Borat Sagdiyev y Brüno Gehard.
Obamatrump 1, Cuba 0
Hay que mantener a Donald Trump en la Casa Blanca. No por Cuba, sino por la Casa Blanca. No por la dictadura cubana, sino por la democracia norteamericana. La izquierda intolerante, como la caída del castrismo, bien puede esperar. Votemos, y luego veremos. Total, si los cubanos llevamos sesenta y un años viendo y nunca hemos visto nada.
Uber Cuba 0124
Este es el novelista cubano que se le escapó al lazo corredizo de la crítica de los Rojas, los Duaneles y los Fornet. Este sujeto huyuyo se le escapó incluso a la mafia de Miami. Estoy hablando de un tipo capaz de salir indemne de la corrección política, en una Norteamérica que nunca fue tan poco great como lo es ahora.
Uber Cuba 0122
Tati, no te mates. Tati, que la traición no te mate. Tati, una noche, después de los Chevy Opala, si después de los Chevy Opala quedan noches, te tomaré en mis brazos y te haré el amor. Tati, hasta la derrota siempre, compañera.
Uber Cuba 0121
En la gran unión norteamericana, todos y cada uno de los nativos son también una manada muda de exiliados: “Búfalos camino al matadero”.
Uber Cuba 0120
“Cuba es mi primer candidato de país libre. Al menos los comunistas no se desgastan en tanta quitadera y ponedera de estatuas. Un amigo que viajó hace poco me dijo que en La Habana hay hasta una avenida que lleva el nombre del General Lee. Increíble, ¿sabes si es cierto?” Hice un gesto de quizás, quizás, quizás…
Uber Cuba 0119
El francotirador no podía saber que yo sabía quién era Ariel Ruiz Urquiola. Aunque toda Cuba lo sabía, en realidad. Pero por los motivos equivocados. Yo no recuerdo a Ariel preso ni en huelga de hambre ni inseminado asesinamente con el VIH. Yo lo recuerdo dentro de la jaula de los monos en el Zoológico de 26.
Esta no es la novela de la Revolución
Capítulo 7
Así se le iba la vida en Cuba. Caminando a ciegas de una esquina a otra esquina de La Habana. Como un loco. Como poseído por un pánico de patria. Si Orlando Luis dejaba de moverse, pensaba Orlando Luis durante sus desquiciadas caminatas, Orlando Luis iba a caerse muerto sin llegar o salir nunca de casa.









