Reuters: “Hombres provistos con armas automáticas irrumpieron en una iglesia ortodoxa y en una sinagoga de la antigua ciudad de Derbent”.
Reuters: “Hombres provistos con armas automáticas irrumpieron en una iglesia ortodoxa y en una sinagoga de la antigua ciudad de Derbent”.
Según informe, China y Cuba acuerdan establecer una base de espionaje de alta tecnología cerca de Florida. El acuerdo supone un importante flujo de divisas hacia La Habana y refuerza la presencia de Pekín en la región.
“Se puede estar de acuerdo o no con Milei, pero nadie puede dudar de que ha logrado atraer a multitudes de personas de todos los estratos socioeconómicos”.
Vogue: “Un nuevo libro de A24 explora cómo visten los directores de cine”.
“Según declaró el domingo el jefe de la Comisión de Defensa de la Cámara Baja rusa, Andrei Kartapolov, a la agencia de noticias estatal RIA”.
The Atlantic: “El movimiento político de Trump introduce a los votantes más jóvenes en su tipo de camaradería”.
NBC News: “Funcionarios israelíes han amenazado con una ofensiva militar en Líbano si no se llega a un final negociado para alejar a Hezbolá de la frontera”.
Hace mucho que la Revolución Cubana pasó de ser un proyecto a ser un producto. Su mejor estrategia de marketing ha sido presentarse como un proyecto social responsable y humanista. Pero empiezan a acumularse historias que contradicen la esencia misma del socialismo.
“El hecho de ser artista chilena, mujer, antifascista y transfeminista, que vive el proceso social y el cambio chileno desde el extranjero, en un contexto totalmente dispar al de su país de origen, donde sí existen derechos para los trabajadores y una seguridad social para los habitantes, me pone en crisis constantemente”.
Lo que descostra a Me fui a sembrar tomates donde los agrestes ofrecían semillas de ophrys fusca (2020), de Larry J. González, no es la poesía, sino la supervivencia. La supervivencia del poema en lo microscópico, no la supervivencia tosca a la que estamos condenados los nacidos en Los Palos, Puriales de Caujerí, Yaguajay, La Siguaraya…
Cuando estaban a punto de realizarse las elecciones en Estados Unidos, un amigo de Facebook escribió un post en el que se preguntaba cómo era posible ser maricón y trumpista a la vez. Sentí ganas de dejarle un comentario. Los argumentos me parecieron muy obvios, pero no comenté el post. Preferí darle vueltas a la idea en mi cabeza.