Terrible amanecer con la muerte. Con la noticia de la muerte de un amigo, quiero decir.
Terrible amanecer con la muerte. Con la noticia de la muerte de un amigo, quiero decir.
La prensa bielorrusa celebra la instalación de cohetes Polonez-M, en Cuba. “El alcance del fuego permitirá ‘mantener en la mira’ bases estadounidenses en Florida”.
Venezuela intensifica el conflicto del Esequibo y emite órdenes de detención contra opositores vinculados a María Corina Machado.
“Es indudable el estrecho vínculo de la Alianza Francesa de Cuba con el comisariado cultural del patio, unidos en la pretensión de exportar una fachada de “normalidad” de la vida cultural del país“.
El peligro real te abraza en las mañanas y pronto te apuñalará por la espalda.
TikTok no es un lugar para conectar con otros. Es un sitio donde perder el tiempo.
“Mana, me voy del país. Venderé la casa con todo adentro. Haré la travesía hacia los Estados Unidos. Ya no resisto más…”.
El entramado de la prostitución trasciende al mero trabajador sexual para terminar involucrando a toda la sociedad.
La libertad de un pueblo, no cabe en una maleta de 70 kilogramos.
Sesenta años de gente que habla bajito, que no se ve apenas. Sesenta años de represión.
El Estado cubano por fin dejará de ser una supuesta fuente eterna de moral, de derechos, de cultura, y de riquezas, para tener que vivir escondido en un clóset cívico y con el rabo entre las patas. Apaleado por una ciudadanía diestra, diestrísima.
Si algo debiera ser defendido “hasta con los dientes” sería el derecho a vivir en plenitud, y con total civilidad, desmilitarizadamente.