Para qué medir la felicidad, si la infelicidad y el desatino son el gran nudo, la perfecta armonía de este país.
Para qué medir la felicidad, si la infelicidad y el desatino son el gran nudo, la perfecta armonía de este país.
Vivimos en un limbo sin derechos legales, con condenas más duras en muchos casos que las impuestas a los asesinos.
El ex agente Derek Chauvin, condenado por el asesinato de George Floyd, resultó gravemente herido tras ser apuñalado en una prisión federal de Arizona.
Israel es odiado no por haber usurpado territorios que los árabes consideraban suyos, sino por ser la punta de lanza de Occidente en ese ámbito del Oriente Medio enquistado en el despotismo y el atraso.
Si los bajos costos laborales fueran la única razón para ubicar nuevas fábricas en el extranjero, entonces el África subsahariana sería la opción más evidente, e India casi siempre sería preferible a China.
Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
Mientras tiene lugar la fiesta del cine latinoamericano en La Habana, el Gobierno cubano avanza leyes y decretos que penalizan la libre expresión y creación cultural.
A los federales: Para ahorrarles una investigación prolongada, declaro de manera categórica que no estaba trabajando con nadie.
El Hombre Nuevo muere de irrealidad y aburrimiento.
Si al cumplirse el término con el que contaba, la Fiscalía no dicta un Auto de Prisión Provisional, el funcionario que tiene al ciudadano bajo su custodia, en este caso la Instructora Penal, debe ponerlo en libertad. Incumplir ese precepto implica cometer un delito.
Hamlet fue medicado en el día de ayer, vía intravenosa, con una dosis de metoclopramida, debido a que se encuentra con dolores estomacales y vómitos producto al estrés al que está sometido.
Cuando pienso en la idea de ser preso de conciencia, entiendo que toda la Isla está presa. Algunos somos presos de conciencia y otros son presos inconscientes.
Creo que somos seres repetitivos, ¿no queremos reconocernos? Hace poco tiempo recuerdo que leía a Kierkegaard, él hablaba de que en vez del ‘amor-recuerdo’ lo que hay que avivar es el ‘amor-repetición’.