“Era inevitable que se cruzaran. Él la miró, acariciándola entera, aunque no pronunció palabra. Ella lo miró, y sintió que empezaba a gustarle”.
“Era inevitable que se cruzaran. Él la miró, acariciándola entera, aunque no pronunció palabra. Ella lo miró, y sintió que empezaba a gustarle”.
Dictadura que se oponga al imperialismo no es dictadura. Y cubano que se oponga a la dictadura que se opone al imperialismo, no es cubano.
“El ODC condena la instrumentalización del patrimonio natural y cultural de forma segregada, para legitimar un sistema político-económico fallido”.
Sería en esa perspicacia, en ese olfato de perro pavloviano, donde único se conserva la cubanía, si es que aún existe esa glándula.
Leerlo no agota. Es ágil. Agreste, agorero. Y cómico como carajo. Al terminar, puede comenzarse fácilmente por el principio.
El ODC denuncia la manipulación y el lavado de significado de los Derechos Humanos en Cuba.
Para nosotros, el mar es la ruta de una esperanzada desesperanza.
¿Pero usted se cree que esto es El Corte inglés? La vacuna no se escoge, hombre: le ponen la que le toque. ¿A ti sí te da lo mismo ponerte cualquiera, verdad? Ah, bien, bien, porque no dejan escoger… A la gente le hace gracia la Moderna. Por el nombre, ¿sabe?
En el lenguaje de Orwell, yo diría que los intelectuales que pasan su tiempo en las redes sociales insultando a aquellos que no están de acuerdo con ellos, cuestionando su competencia profesional y su comportamiento cívico, contribuyen a la fabricación del “hombre totalitario”.
¿Quieres saber qué hará el Jugo Moschcovita Secreto Ruso por ti? Este producto era, definitivamente, un cuento de Ted Chiang: un mix de ciencia ficción, distopías comunistas, personas raras y juguitos energizantes. Me gusta Ted Chiang. Soy fan. Pero no me gusta el agua. Con o sin juguito.
Yo soy epiléptico. Tomo una pastilla a las 11 a.m. y otra a las 11 p.m. Esa pastilla está en falta por la pandemia. No la fabrican en Cuba. Antes de que cerraran aeropuertos y todo se volviera un caos, me aseguré pastillas para casi un año. Ahora casi se me están acabando. Pensar todas las mañanas en eso me lleva unos minutos.