Escribir es diseñar el destino, apresurarlo, convocarlo y hasta planificarlo, dentro de eso que los físicos místicos denominan ‘conciencia no local’.
Escribir es diseñar el destino, apresurarlo, convocarlo y hasta planificarlo, dentro de eso que los físicos místicos denominan ‘conciencia no local’.
Hilos de luz se mueven eléctricamente aquí y allá. Líneas simétricas forman el espacio, dirigen el curso cambiante del ahora y, de pronto, esta realidad ya no regresará.
“Larga vida a Alexey Navalny”, rezaba un mensaje en el sitio web pirateado, acompañado de una foto de Navalny y su esposa Yulia en un mitin político.
Haití, el país más pobre del hemisferio occidental, lleva mucho tiempo siendo un país disfuncional y plagado de violencia.
Un tribunal ruso prorroga hasta el 5 de junio la detención preventiva de la periodista, que se enfrenta a 15 años de cárcel acusada de difundir “información falsa”.
El cine cubano, que ganó popularidad y fama en el pasado, es cosa del pasado y que no es probable que se regrese a los “tiempos dorados”.
Sólo escribo. Cuando lo hago, soy libre. Es cuando único soy libre. Antes lo hacía para comer y era respetado. Escribía por encargo. Y sólo por encargo. Ahora lo hago porque soy libre.
Los puntos más conflictivos de la frontera pueden cambiar de la noche a la mañana, y tan rápido como se contiene una zona, aparece una nueva “zona cero”.
La idea es sencilla: cada día, durante los próximos cuarenta, publicaré aquí la versión de un poema que nos ayude a pensar el confinamiento. Rutina, refugio, exploración… Que cada lector escoja el uso que quiere dar a este diario en clave.
Partida final de Leinier Domínguez y Timur Gareyev. Hacerlo era cuestión de tiempo, más tras saber lo que estoy por contar. Lo haré, y al final dirán si fue o no buena decisión, mas no borrará el haberme decidido. Quienes me desdeñen luego por eso, corren el riesgo de acumular ese sentir.
Mr. LaBruce se acordaba de mí. Decidí escribirle. La idea era traerlo a los jóvenes de la Isla vía Hypermedia Magazine. Le escribí en mi raro inglés y él me respondió, regalándonos su corazón y su tiempo. Acá les va, en español, en una traducción totalmente fiel.
La idea es sencilla: cada día, durante los próximos cuarenta, publicaré aquí la versión de un poema que nos ayude a pensar el confinamiento. Rutina, refugio, exploración… Que cada lector escoja el uso que quiere dar a este diario en clave.