Apenas hoy empiezo a entender lo fukin revolucionario que es estar bien.
Según la condena que pesa sobre él, no puede salir del país, ni escribir guiones, ni rodar películas hasta 2030.
Manuel Iris (México, 1983). Poeta. Ha publicado ‘Cuaderno de los sueños’ (2009) y ‘Los disfraces del fuego’ (2014). En 2018, se publicó la antología bilingüe ‘Traducir el silencio/Translating silence’. Su último libro, ‘Lo que se irá’ (2021) fue ganador del Reader’s Choice Award.
Transcurridos más de seis meses de guerra, Hamás declaró que estaba “estudiando” una nueva propuesta de tregua temporal, presentada durante las conversaciones con mediadores estadounidenses, qataríes y egipcios.
Un juez citó al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, a declarar por un presunto escándalo de sobornos durante su mandato.
Como colectivo, estábamos solos en las manos abismales de la infinitud. El cosmos no formaba parte del castrismo. Y eso, sin saberlo, constituía un alivio existencial.
El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, visitará China el lunes y el martes para hablar de la guerra en Ucrania y de la profundización de la asociación entre Moscú y Pekín.
La desgracia de Tamara es infinita; más difusa que la bola del mundo, más caliente que la arena del Sahara, más pesada que la Antártida; más profunda que la desesperación, la desolación y la desesperanza, todas juntas.
A pesar de un año de estancamiento de los frentes de batalla, el objetivo de reconquistar el 20% de Ucrania bajo ocupación rusa parece poco prometedor.
Las bitches, las perras duras y puras, se han ganado la adoración casi generalizada del público desde el respeto al deseo de todos por la carne, el respeto a su propio cuerpo y a la profesión misma. Hay que limpiar todas esas asperezas falocéntricas heredadas del pasado milenio.
En las páginas de Instantáneas (Anagrama, 2020), de Claudio Magris.
Entre fragmentos.
#YoInvestigoLeyendo.
El corazón del meteorito se salvó de la violenta desintegración: se trataba de una bola ígnea de un metro y medio que cayó en las afueras de San Borja y cuyo espectacular descenso de los cielos presenció una pareja que discutía en su casa a las cinco y media de la mañana.
La idea es sencilla: cada día, durante los próximos cuarenta, publicaré aquí la versión de un poema que nos ayude a pensar el confinamiento. Rutina, refugio, exploración… Que cada lector escoja el uso que quiere dar a este diario en clave.