“Parece que, además de relativo, el tiempo es algo bastante elusivo: cuando no me preguntan qué es, lo sé perfectamente; pero cuando me lo preguntan, entonces sí que no puedo definirlo”.
“Parece que, además de relativo, el tiempo es algo bastante elusivo: cuando no me preguntan qué es, lo sé perfectamente; pero cuando me lo preguntan, entonces sí que no puedo definirlo”.
Mercedes Roffé es una de las voces de la poesía argentina actual de mayor reconocimiento. Varios de sus libros se han publicado en traducción en Italia, Quebec, Rumania, Francia, Brasil, Inglaterra, Líbano y Estados Unidos. Ha recibido las becas John Simon Guggenheim y Civitella Ranieri.
“Para Orlando Luis Pardo Lazo, ser un escritor es apostar a la reescritura —el plagio, la cita, la traducción, el reciclaje en otro contexto, la parodia— como única forma de no repetir”.
La ONU exige un alto el fuego inmediato en Gaza tras la abstención de Estados Unidos, en medio de un conflicto en el que han muerto más de 32.000 personas.
60 migrantes portan una cruz a través del río Suchiate hacia México en el Vía Crucis Migrante 2024, símbolo de su lucha por alcanzar la frontera de Estados Unidos.
Cuatro hombres acusados por el atentado de Moscú, dos se declaran culpables. ISIS reivindica la autoría. Putin culpa a Ucrania.
“Sería tan fácil como cruzarse de brazos: huelga general. Así fue como cayó Machado. Y ya Díaz-Canel dejó chiquito a Machado. Y a Batista. Parece empeñado en lograr lo que no pudo Weyler”.
“Al menos 35.000 letones fueron asesinados o desaparecieron en el traspatio siberiano de la Unión Soviética. Más de cien mil huyeron a Europa Occidental, lo que en el caso del diminuto país de Letonia fue una pérdida abrumadora de población”.
Conversación con Hamlet Lavastida: “El lenguaje que intenta construir el relato de la Revolución y el Estado es tan desmesurado que señala las antípodas de de sí mismo. Es un lenguaje tan cercano a la burocracia militar que podríamos pensar que la sociedad nunca se ha articulado más allá del delirio de algún lunático oficinista obsesionado con el género policiaco”.
La crítica de arte en Cuba se está convirtiendo en una suerte de falsificación mitológica, una especie de universo autorreferencial que habla más del crítico que de los sistemas de reflexividad de las obras y de sus horizontes enfáticos. Una crítica que soporta el ego más que el logos. Esa crítica, sospecho, nace, per se, con su fecha de caducidad.
Los poetas José Ramón Sánchez y Oscar Cruz, editores de la excelente revista literaria La Noria, me propusieron escribir la introducción a una antología de poesía cubana que ellos habían preparado. Luego me hicieron saber que no publicarían el texto a menos que yo eliminara la alusión a Clandestinos, el grupo que realizó acciones de protesta cívica en Cuba. Nunca he modificado lo que he escrito por razones políticas. Esta vez no iba a ser la primera.
La sociedad socialista impone preceptos de género. Se privilegia una imagen de hombría indisolublemente relacionada con la ideología y la praxis comunistas. El liderazgo político cubano promueve esta “masculinidad revolucionaria” y la Nueva Trova la canta. ¿Cómo ocurre dicho proceso en el caso de Vicente Feliú?