La Universidad Carolina se convirtió en una escena de caos, cuando David Kozak empezó a disparar en los pasillos y las aulas, dejando tras de sí 14 muertos y 25 heridos.
La Universidad Carolina se convirtió en una escena de caos, cuando David Kozak empezó a disparar en los pasillos y las aulas, dejando tras de sí 14 muertos y 25 heridos.
“Sus ensayos y artículos de opinión han aparecido en ‘El Nuevo Herald’ de Miami y en ‘Letras Libres’ de México, lo que, unido a su obra poética, lo ha establecido como una de las principales voces cubanas de nuestro tiempo”.
Néstor Díaz de Villegas ha publicado en Hypermedia, el volumen de crítica cinematográfica ‘Para matar a Robin Hood‘.
watibirí es un+ metafobolista borikua, cuyos textos se presentan como caligramas. Además de poesía, trabaja la fotografía y la corpoexpresión. Ha fundado la editorial Cundeamor.
@watibiridaka
¿Qué está dispuesta a entregar la administración Biden, por la tranquilidad empresarial de ExxonMobil, la cooperación sin reservas de Guyana y el olvido de Nicolás Maduro?
Este aumento, el primero desde 1908, se debe principalmente a los emigrantes que huyen de las crisis políticas y económicas de Venezuela y Cuba.
Ruth Baza, de 51 años, presentó una denuncia penal en España contra Depardieu, afirmando que éste la violó en París el 12 de octubre de 1995.
En un acuerdo muy cuestionado, Estados Unidos y Venezuela intercambiaron a “Fat Leonard”, clave en un escándalo de la Armada, por Alex Saab, financiero de Nicolás Maduro.
‘Paradiso’ es una Cuba paralela, una visión diferida de lo secreto en la Isla.
El efecto más visible se observa en el mercado europeo, donde se está destruyendo artificialmente la demanda de gas natural, asegura Gazprom.
Situada en los márgenes de Facebook, la nueva poesía de Javier Marimón es poesía de la Cuba del aire, escrita en alguno de los dialectos del cubano internacional, una escritura carente de mercado y de público definido. Fragmentada por regionalismos y clubes generacionales, su difusión es precaria. El nuevo lugar de encuentro de los poetas cubanos ha venido a ser el espacio virtual, por lo que es de esperarse que la velocidad digital condicione de alguna manera su forma.
Odio a Fidel Castro.
Odio a Raúl Castro.
Ese odio no es el mío. Pero es sin duda el de al menos algunas personas que están hoy en esta sala. Lo adopto simplemente por su forma. No debería darle temor a nadie.
Los hijos de este “hombre nuevo” frustrado a la larga, ahora desandan los tiempos de sus padres. Fueron niños que apenas vieron en el blanco y negro de los televisores soviéticos las batallas espaciales del Halcón Milenario y la Enterprise, y acumulan muchas dudas.