Basta ya de seguir creyendo en la Utopía. ¿Qué clase de martirio inútil es ese?
Basta ya de seguir creyendo en la Utopía. ¿Qué clase de martirio inútil es ese?
Utopías violentas como el fascismo y el comunismo se han beneficiado históricamente del apoyo de intelectuales como participantes directos en estos procesos a niveles locales. Intelectuales que se convertirían luego en parte de sus élites estatales gobernantes.
Quien escribe sobre el insomnio es porque lo ha sufrido.
Brasil envía a su hombre fuerte para las relaciones internaciones, con el objetivo de resolver la escalada entre Venezuela y Guyana. Al mismo tiempo, acantona el ejército en la frontera.
EE.UU. niega las “absurdas” acusaciones de Cuba de planear ataques violentos, destacando las continuas tensiones y la falta de pruebas de las afirmaciones cubanas.
Ariel Pérez Lazo (La Habana, Cuba, 1977) es ensayista, investigador y profesor universitario. Vive exiliado en Miami desde 2010.
La ONU exige un alto el fuego inmediato en Gaza; mientras, las relaciones entre Estados Unidos e Israel se tensan cuando Biden critica las tácticas israelíes.
A cien años del nacimiento de Calvert Casey, compartimos con nuestros lectores este homenaje, realizado en Madrid, por el cineasta cubano Carlos González Arenal.
Aumentan las tensiones en Washington sobre la futura ayuda de EE.UU. a Ucrania.
Los periodistas cubanos suelen secuestrar todos los debates verdaderamente provechosos para ellos, con el extraño fin de proseguir empantanados en la onerosa tierra de nadie en la que han estado hasta ahora.
Una entrevista con Javier L. Mora:
«Conocí al párroco Mora a la salida del estadio. Industriales había vapuleado a los borrachos de Santiago y estábamos cabrones. El flaco profería ofensas contra Vargas y el Estado. Aún no lucía el espendrú ni se había retirado al Vaticano.
No muchas veces los poetas cubanos (de cualquier época) han sabido hacer poemas tan divertidos como Oscar Cruz, poemas que mezclan a la perfección el poder y la gracia.
Dos veces conocí en persona a Gabriel García Márquez.
Él entraba y salía como “Gabo por su casa” de la Isla de la Libertad, donde año tras año a muchos nos negaban sin explicación el Permiso de Salida para viajar al exterior.