El asesino de mi sombra tocó a la puerta. / Lo acompañaban dos fantasmas. / Venían de un bosque de panteras. / Dejaron los caballos japoneses en el jardín.
El asesino de mi sombra tocó a la puerta. / Lo acompañaban dos fantasmas. / Venían de un bosque de panteras. / Dejaron los caballos japoneses en el jardín.
Un teatro de la comprensión y dignificación del mundo femenino y del cuerpo como espacio sometido que se convierte en un grito en escena.
Nadie escuchaba. Nadie escucha aún. Lamentablemente hoy, por lo teatral en el discurso, todos hablan, o publican, o cantan, o pronuncian.
Noruega, Irlanda y España reconocerán un Estado palestino a partir del 28 de mayo, ante lo que Israel ha retirado a sus enviados.
Una delegación cubana recorre las zonas de seguridad del Aeropuerto Internacional de Miami, lo que desata la indignación, críticas y exigencias de transparencia.
“El cerebro mantiene un delicado equilibrio entre las señales que promueven la inflamación necesaria para la defensa frente a un agresor y las que la amortiguan”.
Irán se enfrenta a un doble reto sucesorio tras la muerte del presidente Raisi, lo que plantea interrogantes sobre el futuro liderazgo en medio de los conflictos regionales y el malestar interno.
España ha retirado “definitivamente” a su embajadora en Buenos Aires por los comentarios realizados en Madrid por el presidente argentino, Javier Milei.
El Papa Francisco insta a Estados Unidos a “abrir las puertas a la migración”, subrayando que la migración fomenta el crecimiento, en medio de la actual crisis en la frontera sur.
¿Siguiendo cuál sendero lleno de clavos y botellas rotas llega Apoux a transformarse en el mejor dibujante europeo del sexo intercrural?
Patricio Pron reflexiona sobre lo que es ser escritor en el siglo XXI, desde el papel de las redes sociales hasta la importancia de escribir sobre fútbol.
Una de las cosas que más me ha dolido en mis cinco años de exilio de mentiritas es haber perdido en un taxi Uber la novela Espero la noche para soñarte, Revolución: ese libro ilegible.
El nuevo nuevo arte cubano no existe, y habría que cuestionarse si aquel que era solo nuevo no fue una invención académica para asimilar lo inexplicable.