María Corina salió de la Casa Blanca con la certeza absoluta de que tú, ‘my President’, no contabas con ella para nada, a pesar de la baba y la adulación.
María Corina salió de la Casa Blanca con la certeza absoluta de que tú, ‘my President’, no contabas con ella para nada, a pesar de la baba y la adulación.
Cada vez veo más la literatura cubana como si fuera una suerte de retablo infantil.
Voces críticas dentro y fuera de Cuba claman porque la cultura cubana se libere del secuestro de la memoria y de la expresión creativa.
Nos vamos a abrazar llorando. De hecho, ya estamos llorando abrazados.
Aspirar a una revolución verdadera desde la distancia se asemeja a un acto de crueldad.
No fue el final que muchos esperaban, pero sí fue el día en que el autoritarismo dejó de moverse sin costos y sin testigos.
Ofrecer a nuestros ojos una perspectiva descontaminada, una profundidad reveladora, un ángulo desde el cual se vean con claridad el mundo y quien lo observa.
Nunca se sabrá si aquello fue solamente uno de esos amores sin placer corporal.
“La frase martiana que sí se podía leer en toda aula cubana era aquella que prescribía la finalidad que debía tener la cultura: la libertad. Ser cultos para ser libres”.
Fefita me esperaba en el solar y éramos felices. Cuando nos cansábamos de templar, entonces le hablaba de literatura. Nunca se había leído un libro. Todo le parecía aburrido, demasiado lindo y falso.
Aunque en la superficie todo parezca seguir su curso, y los periódicos barajen cada semana las fluctuantes prioridades de la “actualidad”, el mundo, tal y como lo conocíamos antes del 24 de febrero de 2022, ha dejado de existir.
El presidente de EE.UU. y sus seguidores están entrando en un territorio nuevo y peligroso.
¿Qué están buscando, pues, los médicos? ¿Sospechan que la leucemia de monsieur Cortázar no es exactamente una leucemia sino esa nueva enfermedad que ataca al organismo con una crueldad desconocida?
Esa chica sería yo en los sesenta, una piedra rasposa y contestataria. Lástima que nací en el lugar equivocado.
Lo vi varias veces. Tenía un don de gente instantáneo. Nos caímos bien a primera vista, como conocidos de toda la vida.
The Atlantic: “¿Por qué aceptar una propuesta de paz cuando el objetivo es la ‘guerra permanente’?”.
Estados Unidos ataca 85 objetivos en Irak y Siria en una escalada significativa después de que un ataque con dron en Jordania matara a 3 soldados estadounidenses.
Washington Examiner: “Mientras que el régimen liberó a los líderes blancos en cuestión de días a condición de que se exiliaran, unos 1000 presos políticos, en su inmensa mayoría negros, siguen en las cárceles cubanas”.
“Una de las cuestiones más interesantes fue que el profesor culminara su disertación afirmando que nuestro país no había sido fruto de un proceso de conquista, sino solamente de la transculturación”.
Me pregunto qué sucedería si a 6ix9ine le diera por visitar a Luis Manuel Otero o Maykel Osorbo en prisión, y si cada artista que llegara a la Isla hiciera lo mismo.
Camila Acosta (Isla de la Juventud, 1993) ha experimentado en carne propia casi todas las estrategias represivas que el gobierno cubano despliega contra los que intentan practicar un periodismo libre de ataduras ideológicas en la isla. A pesar de todo, apuesta por quedarse en Cuba y seguir trabajando en la prensa independiente.
Me di cuenta del potencial que se ha perdido en décadas, por culpa del decadente sistema socialista de enseñanza.
‘Robocop’ encarna el sueño de dominación definitiva que anida venenosamente en el corazón humano. Es la supresión efectiva de la voluntad y de su reformulación como mera fuerza bruta.
Por naturaleza, el verdadero artista es un confrontador.