Ellos no van a repetir la historia. Tienen buena la vista y hábiles las manos.
Ellos no van a repetir la historia. Tienen buena la vista y hábiles las manos.
La gente de ‘la cultura’ suele ser estúpidamente esnob y, mucho más, cierta izquierda latinoamericana que sufre complejos de inferioridad.
Lo que llamamos ‘pasado’ son nuestros recuerdos. Lo que llamamos ‘futuro’ son nuestros deseos.
“Esos no son los Estados Unidos que soñamos, ese no es el país de las oportunidades. Ese es el país del miedo, de la cacería, de la sospecha permanente”.
me dicen que no piense en eso pero no puedo evitar pensar en la finitud de la vida no puedo evitar pensar a esta altura de la madrugada no puedo evitar pensar en que nada hay en mí que me ampare de la omnipotente ruleta de la fatalidad
“Nuestra sociedad en general ha sido mermada y reducida a infinitos fragmentos de lo que un día fue”.
Una estudiante preguntó si podía decir, por ejemplo, “Ella es una enferma”. Otra, si estaba mal la oración “Ella está rica”. Sonreí, lo confieso.
El barrio que me acogió en los noventa, boquea, respira con dificultad y el deterioro busca adueñarse de cada grieta.
Lo escandaloso no es que Ignacio Giménez haya engañado a un pueblo extenuado. Lo que estremece es que el pueblo necesitara creerle.
“La estrecha vigilancia ética a la que García Ramos somete al régimen que lo constriñe se redobla cuando juzga sus propias tácticas de supervivencia”.
Este lunes 5 de junio, si después de la Revolución quedaron lunes y cincos y junios, tú también podrás verlos ahora. Los que antes fueron. Con sombreros de yarey y guayaberas impolutas. Lo que fueron antes.
Un hombre que, en La Habana, ayudó al policía Mario Conde y que ahora, prefiere recorrer la parte sórdida del sueño americano.
El Banco de semen Hombre Nuevo se construyó en el sótano del monumento a José Martí en la Plaza de la Revolución.
Claudia González Marrero ha publicado ‘Literatura, política y sociedad: Cuatro representaciones de imaginarios en la Revolución cubana’ (2021) y ‘Cultura, comida y poder: Doce diálogos con artistas e intelectuales cubanos’ (2024).
Duannis se encuentra de nuevo en una celda de castigo, golpeado e incomunicado, por gritar “¡Patria y Vida!”, y “¡Libertad para todos los presos políticos!”.
No existe otra parte del cuerpo que pueda causar tantos sentimientos encontrados.
Rusia intensifica la represión contra los periodistas, deteniendo a varios por supuesto extremismo y descrédito al ejército en medio de la guerra con Ucrania.
Los rebeldes hutíes, que controlan gran parte de Yemen, advirtieron que atacarán a todos los barcos que naveguen por el mar Rojo, lo que ha disparado las alertas económicas mundiales.
Trump criticó las políticas de inmigración del presidente Biden, acusando a su administración de dejar que los inmigrantes “entren a raudales en nuestro país”.
“Parece que, además de relativo, el tiempo es algo bastante elusivo: cuando no me preguntan qué es, lo sé perfectamente; pero cuando me lo preguntan, entonces sí que no puedo definirlo”.
Soy del bando de los malagradecidos. Y lo reivindico. Soy de los que cada vez tenemos menos que agradecer, los cuervos que criaron y que ahora les estamos sacando los ojos.
Lo extraño sigue siendo que Díaz-Canel, ‘Granma’, ‘Cubadebate’ y ‘La Jiribilla’ no la hayan emprendido contra Yunior García. Y este silencio no puede ser sino calculado. Calculado, ¿para qué?
Francisco García González es uno de los escritores cubanos que más admiro. Lleva una década en Canadá, donde no ha parado de publicar libros ni de acumular premios. Y ahora acaba de aparecer su libro Nostalgia represiva (Casa Vacía), un magnífico pretexto para conversar como si nunca lo hubiéramos hecho antes.
Relatos de trashumancias, peregrinares, expediciones, recorridos, búsqueda y ansiedad, pérdida y horror, ilusión y frustración, supervivencia y monstruosidades.
“Desde su génesis, por tanto, la figura del curador está asociada a la práctica y significación de un cierto orden, ya sea estético o administrativo”.
Coyula pudiera verse como el más reciente “testigo revolucionario”, uno cuya forma de hacer y entender el cine continúa evolucionando, reinventándose y desafiándonos. Alguien que no está aquí para acariciar o aplacar: está aquí para clavar el aguijón.