La poesía de Milho Montenegro alcanza con este poemario profundamente intertextual un alto vuelo.
La poesía de Milho Montenegro alcanza con este poemario profundamente intertextual un alto vuelo.
La necesidad literaria del mesianismo: perdería buena parte de su conflicto si la custodia dejara de ser una obligación recibida y la espera no comprometiera el cuerpo de quien la cumple.
El Dragón lleva ya más tiempo muerto del que vivió, lo que me resulta una cosa terrible, porque acentúa demasiado la condición de estar muerto.
El Dragón lleva ya más tiempo muerto del que vivió, lo que me resulta una cosa terrible, porque acentúa demasiado la condición de estar muerto.
Es lo que tiene la revolución, pienso: hoy tiene más sentido que nunca, no importa cuándo leas esto.
No hay policías que nos socorran. Tampoco una ley que nos ampare. Es la cruda ley de la calle la que opera.
Evitar los extremos siendo más radicales: ir a las causas de la crisis, reconocer la capacidad de acción de quienes la padecen, construir las condiciones para que esa capacidad deje de consumirse en la supervivencia.
Eran algo endémico, único: Insectos de la Espera. Cuerpos adaptados a la penuria, a la inventiva del hambre.
¿Qué se me escapa del campo de visión, qué me hace seguir desajustando su imaginación y mi esperanza?
Vengan cumbres y congresos a la isla de la baba / a esta militarizada prostituta caribeña / la que cuestiona y desdeña al artista irreverente.
Las acciones de Estados Unidos dependen exclusivamente de sus propios intereses, aunque eso implique que la democracia en Cuba y en el hemisferio occidental no sean prioridad.
El dólar ni sube ni baja: está ahí, incólume. Ileso. Quien sube y baja, o, más bien baja y baja, es el cubano de a pie.
La necesidad literaria del mesianismo: perdería buena parte de su conflicto si la custodia dejara de ser una obligación recibida y la espera no comprometiera el cuerpo de quien la cumple.
Vengan cumbres y congresos a la isla de la baba / a esta militarizada prostituta caribeña / la que cuestiona y desdeña al artista irreverente.
Las acciones de Estados Unidos dependen exclusivamente de sus propios intereses, aunque eso implique que la democracia en Cuba y en el hemisferio occidental no sean prioridad.
La diferencia fundamental radica en si la participación otorga poder real de influencia o si se utiliza solo para legitimar decisiones previamente tomadas.
“Voté para que este país siga existiendo cuando tú ya no estés, que es lo único que de verdad te quita el sueño”.
En Habana Antigua el planteo argumental general se desenvolvió a través de múltiples núcleos expositivos de contenidos históricos diferentes que se complementaban y yuxtaponían como modos paralelos de construir esa historia.
‘El mayor de los Wittgenstein’ es una novela notable y un ‘rara avis’ en esta contemporaneidad cubana, tan desleída y reciclante de viejos tópicos.
La impaciencia de los que menos tienen es lo que mueve el péndulo de la política.
Michelle Bachelet no pudo hacer que se olvidasen sus vergonzosas defensas de cuanto dictador amigo le tocó abrazar cuando ocupó La Moneda.
Tras cinco años de prisión, Luis Manuel Otero Alcántara sale de la cárcel de Guanajay. Termina una condena injusta; queda la evidencia de una libertad que nunca debió ser arrebatada.
Ståle Wig, vivió en La Habana los años del deshielo con Estados Unidos, las reformas y la ilusión que se fue apagando. De esa experiencia nace ‘Havana Taxi’.
Cuatro jóvenes desafían a la dictadura desde dentro con Fuera de la Caja Cuba: arte, denuncia y libertad plena frente a la represión.
La diferencia fundamental radica en si la participación otorga poder real de influencia o si se utiliza solo para legitimar decisiones previamente tomadas.
El nivel más alto de desigualdad en décadas, una población envejecida y en recesión demográfica, un capital humano exhausto y deprimido.
La escasez no se resuelve; se administra. Y se administra de modo que el ciudadano común cargue con la culpa de lo que no decide.
El valor y la claridad moral de Ariel Limias Leyva redignifican las calles rotas de esa Pompeya de sal en que se convertido La Habana.
Una escuela en lo último de la Sierra Maestra a la espalda del Pico Turquino. Esa sigue siendo la etapa más feliz de mi vida.
“Ese impertinente acto de realmente hacer ‘lo que quería’ chocaba de forma directa y traumática con el orgulloso legado revolucionario de su propia familia”.
El Generalísimo lo recibió. El Comandante en Jefe también. Y el púgil José Legrá nunca pareció demasiado preocupado por resolver esta contradicción de cara a los demás.
Este relato pertenece al imaginario etiológico sobre el origen legendario de Cartago.
Cortinas rojas, verdes y violetas descendieron sobre regiones donde una aurora era casi inconcebible: en La Habana y otros puntos del Caribe se vieron resplandores insólitos.
“Lo que se nos pide que aceptemos es que, cuando conducimos, lo que vemos no es la realidad. Pero entonces, ¿qué es?”.
“Mientras me acercaba al bosque de pinos con la voz de Vladimir en el oído, no encontré a nadie dentro de mí que pudiera sentir lo que yo debería haber sentido”.