La ciudadanía persa, en la nación y en la diáspora, ha quedado condenada a vivir sin democracia.
La ciudadanía persa, en la nación y en la diáspora, ha quedado condenada a vivir sin democracia.
El joven poeta teme convertirse en El Escachalatas. Por eso lo visita. Porque en ese temor hay una verdad más honda: ya es él.
Ningún cubano quiere ver otra bandera que no sea la suya ondeando en El Morro. Pero, sinceramente, ¿qué más nos queda? Estamos desesperados.
Ningún cubano quiere ver otra bandera que no sea la suya ondeando en El Morro. Pero, sinceramente, ¿qué más nos queda? Estamos desesperados.
“El terror que me interesa hacer (no leer necesariamente) está directamente relacionado con lo político, lo social y lo cotidiano”.
Mientras Trump incrementa la presión sobre la isla, el nieto de Raúl Castro se ha puesto al frente de sus negociaciones.
La potencia de una gran parte de esas fotografías radica en lo telúrico, lo existencial en su esencia al ser captadas.
Hemos vivido entre la espada y la pared. Pero, poco a poco, nos hemos quedado sin pared. Ya no tenemos nada que perder.
Por Carlos Alberto Aguilera entendí la conexión con el terror totalitario socialista y su relación con la cultura, la identidad del escritor y la memoria social.
Quienes hemos vivido en una dictadura llevamos una especie de tatuaje invisible. Uno de esos que no se hacen en la piel, sino en la forma de mirar el mundo.
La invasión es el más tardío de nuestros derechos humanos. Todo imperio se merece un final sinfónico.
No es lo mismo un perro que un humano, pero mis razones para ser madre o adoptar un perro son más o menos las mismas.
El sitio de donde nunca ningún cubano será excluido es un diario de la invasión.
No entiendo el fuego que te quema, / ni por qué me mojan tus hogueras.
La invasión es el más tardío de nuestros derechos humanos. Todo imperio se merece un final sinfónico.
¡Quién lo hubiera dicho, que la Gran Utopía, ahora muerta, ofrecía la imagen de su desnudez, su imagen real, y no era más que un camelo despreciable!
Hemos vivido entre la espada y la pared. Pero, poco a poco, nos hemos quedado sin pared. Ya no tenemos nada que perder.
La ofensiva de Washington contra Cuba responde a una lógica de absorción: la preservación de parte de la élite que controla la isla, integrada a una red de inversiones estadounidenses.
Trump no es el primer presidente estadounidense que cree que puede tomarla.
Ståle Wig, vivió en La Habana los años del deshielo con Estados Unidos, las reformas y la ilusión que se fue apagando. De esa experiencia nace ‘Havana Taxi’.
Iván Camejo es un humorista, actor, guionista y dramaturgo cubano. Ha desarrollado una extensa trayectoria en el teatro y la televisión. Vive en Miami.
Nace ahí: en el punto exacto donde una necesidad humana busca lenguaje antes que convertirse en silencio.
Para cuando el fruto de nuestro trabajo pueda ser recogido, conservado y compartido con todos y para el bien de todos.
Ambos muertos casi con la misma edad, soñando con bañarse desnudos en el agua del Contramaestre, que aún sigue turbia y sin libertad.
La potencia de una gran parte de esas fotografías radica en lo telúrico, lo existencial en su esencia al ser captadas.
El Lezama novelista debe ser leído desde una perspectiva proustiana; el Lezama ensayista dialoga creativamente con Sainte-Beuve.
¿Cuáles son las ideas revolucionarias de un joven de hoy en la cultura y en la sociedad?
El plato fuerte puede ser una buena mamada, meter un dedo en el culo, un dildo a esos que tienen fantasías, dar un beso de tres, ponerle el bollo en la cara y que otro cliente haga de espectador.
Una tarde, Lezama invitó a Edmundo Desnoes a la finca del poeta Gastón Baquero, en las afueras de La Habana, y allí le confesó su amor.
Imagino la sonrisa cómplice de los lectores aprensivos, el pasmo censor y el melindre que estas viñetas íntimas causarán en los guardianes de la moral.
Las ventanas son espejos para asomarnos a lo real y también a la incapacidad de cambiar el mundo; un mundo destruido y sin resortes.
Muchos años gritando llevan los padres, madres, hijos e hijas de los presos políticos que llenan las cárceles en Cuba.
¿Quién es Orestes Hernández? Nadie sabe, se fue a la guerra y necesita tener cuidado.